El cuello es el principal quebradero de cabeza para muchas mujeres. Y es que en esa zona no hay músculos que la sostengan y la piel tiene menos cantidad de glándulas sebáceas, por lo que el paso del tiempo provoca que se deshidrate con mayor facilidad, pierda firmeza y aparezcan las temidas arrugas y el descolgamiento. Por suerte, existen novedosos tratamientos que consiguen mantener a raya la flacidez del cuello. Y uno de los más eficaces es el que está probando María José Suárez. ¿Su nombre? Morpheus.

Nunca la frase «para presumir hay que sufrir» tuvo más sentido que en este caso. Y es que a pesar de que la modelo reconoce que este tratamiento es bastante doloroso, lo cierto es que los resultados son de lo más visibles. «Duele mucho, pero los resultados merecen la pena. Solo en dos sesiones ya se aprecia», escribe la novia de Álvaro Muñoz Escassi junto a un vídeo en cabina.

María José Suárez prueba un vanguardista tratamiento para reafirmar y rejuvenecer su cuello

Pero… ¿en qué consiste este protocolo exactamente? La radiofrecuencia Morpheus se aplica a través de un dispositivo que actúa sobre la grasa subdérmica para transformar las facciones envejecidas y conseguir un aspecto más joven. Mediante un aplicador de micro agujas compuesto de 24 pins cubiertos, penetra en el tejido subdérmico, coagulando la grasa y tensando el tejido conectivo.

Es un procedimiento no quirúrgico, es decir, no quiere de ingreso hospitalario ni sedación, solo una anestesia tópica para que el dolor sea menor. Aunque como la misma María José Suárez confiesa, duele bastante. Pero la que algo quiere, algo le cuesta, ¿no? Además, cuenta con la ventaja de que es un tratamiento mínimamente invasivo, seguro y altamente eficaz, con resultados visibles desde la primera sesión.

Un tratamiento efecto lifting pero sin efectos secundarios

Los resultados de este tratamiento pueden verse durante los primeros días, aunque son completamente apreciables a las tres semanas (y las mejoras continúan hasta los cuatro meses después).

En cuanto a cuidados posteriores, únicamente se debe hidratar la zona tratada y evitar la exposición solar. También es recomendable el uso de un buen protector solar cada día, que no solo reduce el riesgo de cáncer de piel, sino que también ayuda a prevenir arrugas y ralentizar el proceso de envejecimiento. Con respecto al maquillaje tras del tratamiento, como el tiempo de recuperación es mínimo, es posible volver a maquillarse 1 o 2 días después. Eso sí, hay que tener en cuenta que es normal que se observen microlesiones los días posteriores y un ligero enrojecimiento durante una semana, pero desaparece por sí solo fácilmente.