Los 50 es una fecha clave. La llegada de la menopausia hace que el cuerpo cambie y la grasa se acumule en ciertas zonas, especialmente en la tripa. Te decimos qué hacer para tener tu vientre plano


Alrededor de los 50 años el cuerpo sufre una serie de alteraciones propiciados por la llegada de la menopausia, cuando el equilibrio hormonal se ve alterado. Y una de las consecuencias es la acumulación de grasa en determinadas zonas del cuerpo, especialmente en el abdomen, y una mayor dificultad a la hora de perder peso. Comiendo lo mismo engordamos más porque el organismo va  a quemar menos calorías y la grasa se va a almacenar sobre todo la zona de la tripa en vez de hacerlo en las caderas y muslos, como antes. Pero no hay que desesperarse. También a partir de los 50 se puede lucir un vientre plano y perfectamente tonificado manteniendo unas sencillas reglas.

La rutina de ejercicios es fundamental, pero también influye mucho tus hábitos de alimentación. Es imprescindible saber qué alimentos debes tomar para favorecer un vientre plano y qué alimentos debes desterrar de tu dieta si no quieres que esa grasa que se acumula allí se instale para siempre en tu vida.

Ya sabemos que la mejor forma de ayudar a nuestro cuerpo a quemar calorías es mediante el ejercicio físico, así que en esta etapa de la vida se hace todavía más imprescindible. Los ejercicios aeróbicos para quemar grasa y los propios para tonificar los abdominales son básicos.
Junto a ellos la alimentación es el otro pilar para conseguir el vientre plano que todas buscamos.

Qué alimentos debes incluir en la dieta

Come más cantidad de fruta y verdura que te van a aportar agua para estar bien hidratada y también vitaminas y minerales en abundancia y también hidratos complejos de lenta absorción que además te van a mantener más saciada.

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Kiwi. Su alto contenido en fibra ayuda a mejorar el tránsito intestinal y gracias a su riqueza en potasio ayuda a regular los niveles de sodio y prevenir la retención de líquidos.

Limón. Los cítricos, en general, son digestivos, diuréticos y tienen propiedades antiinflamatorias.

Piña. Estimula la digestión y equilibra la flora bacteriana. Contiene bromelina, una enzima que ayuda a digerir las proteínas y conseguir fibra indisoluble que facilita la eliminación de toxinas.

Almendras y nueces. Ricas en grasas vegetales pero también en proteínas y fibra con efecto saciante.

Avena y cereales integrales. Aumentan la energía y la vitalidad, sacian y evitan picoteos, su fibra ayuda a eliminar los desechos.

Yogurt con probióticos. Las bacterias del yogurt ayudan a regular la digestión y a mantener el buen estado del tracto digestivo.

Espárragos. Antiinflamatorios, ya ayudan a eliminar el exceso de agua del organismo, aliviando la inflamación y la incomodidad que generan las digestiones largas.

Chocolate negro. En pequeñas dosis ayuda a mejorar la digestión y prevenir la hinchazón abdominal.

Huevos. Contienen aminoácidos y proteínas que ayudan a quemar la grasa abdominal y a reconstruir las células presentes en el vientre.

Agua e infusiones. Bebe al menos 1,5 litros de agua al día y si no te apetece recurre a las infusiones, tanto en frío como en caliente. Es la mejor forma para evitar la retención de líquidos.

¡Muy importante! Debes comer siempre despacio y masticar bien los alimentos.

Alimentos que debes evitar si quieres lograr un vientre plano

Las bebidas carbonatadas. Las bebidas con gas, incluso cuando no contienen azúcar ni calorías, son causantes de la inflamación del vientre y de la acumulación de aire en la zona abdominal.

Chicles. Con el chicle el cuerpo ingiera aire, que causa la hinchazón del cuerpo y lo mismo sucede si utilizas pajitas para beber.

Sal. No engorda, pero provoca retención de líquidos.

Alcohol. Pasarse con el alcohol puede hacer que acumules más grasa abdominal de lo normal.

Pan blanco. Es mejor sustituirlo por pan integral, que contiene fibra de fácil digestión, que ayuda a evitar el estreñimiento sin provocar gas o hinchazón.

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Alimentos procesados. Cuanto más proceso de creación tenga un alimento, mayor van a ser su calorías y sus niveles de grasas saturadas. Entre los que debes evitar destacamos la bollería industrial, las pizzas, hamburguesas, galletas, panes de molde, dulces, salsas, embutidos…

Fritos. Funcionan como una esponja que absorbe las grasas saturadas.