La vuelta a la rutina no es fácil para nuestra piel. Por eso hay que ayudar a que se mantenga fresca, tonificada y tersa también cuando comenzamos a cubrirla con chaquetas y abrigos.


Cuando llega el cambio de estación todo el cuerpo da muestras de notarlo, pero si hay un órgano que se resienta especialmente ese es la piel. Ahí se nota si ha llegado el invierno, el verano o, en este caso, el otoño. Por eso en esos cambios entre estaciones hay que darle un poco más de cuidado a nuestra piel para que la transición no sea tan dura.

Y una de las cosas en las que más se nota en todo el cuerpo es en la elasticidad. Con los cambios de peso, la falta de hidratación y la actuación de los radicales libres la piel va perdiendo esa tensión que también se ve afectada por el paso del tiempo.

Por eso, hay que actuar contra esa pérdida de elasticidad lo antes posible, a ser posible con la aparición de los primeros síntomas, porque, igual que sucede con el sol, la prevención es el mejor aliado.

Mantener el cuerpo tonificado

De la misma forma que necesitamos mantener la tonificación muscular, nuestra piel también necesita mantenerse ‘en forma’. Así pues, hay que darle todo eso que necesita para mantenerla. Y para ello la cosmética puede ser de gran ayuda. Para empezar porque hay formulaciones específicas para tratar la flacidez, el gran problema estético asociado a la falta de tonificación.

El ejercicio físico que nos ayuda a mantener la fuerza y la tonificación de los músculos también será útil para la piel, que al sudar eliminará toxinas. Y así se mantendrá limpia. De todos modos, una exfoliación cuidadosa cada cierto tiempo ayudará también a que permanezca libre de suciedad.

Las duchas alternando las temperaturas ayudarán también a estimular la circulación sanguínea en la zona y con ella, impulsarán la producción de colágeno, responsable de que la piel mantenga su hidratación y además, que ayuda a mantener la barrera protectora de la epidermis.

La hidratación, la clave para evitar la falta de tonificación

Todos estos cuidados son necesarios. No obstante, lo más importante es mantener la hidratación de la piel. Para esto es fundamental que cumplamos con aquella máxima que hemos escuchado tantas veces a los modelos de beber mucha agua.

Una hidratación suficiente y evitar consumir cosas como el alcohol o las comidas grasas puede ser más que útil para lograr tener una piel sana. Y si el verano ha hecho estragos en la nuestra, no podemos olvidar aplicar cremas hidratantes y tonificantes en todo el cuerpo, pero hay que hacer especial hincapié en zonas como la parte trasera de los brazos, el vientre o los muslos.