Todos buscamos empezar el año con buen pie de una u otra manera. Comenzar cuidándote es la mejor manera de conseguirlo. Y no se trata solo de pensar en tu alimentación, en tu rutina de sueño o en tu espacio para el deporte. Tu piel también está pidiendo a gritos que le dediques tiempo. Os cuento en 12 tips cómo conseguirlo. Un propósito cumplido al mes y ¡objetivo cumplido!
Ni se te ocurra acostarte sin limpiarte la cara, es uno de los errores más comunes y que más envejecen. Incluso aunque seas de las que no te maquillas debes retirar la acumulación de toxinas y suciedad que has acumulado a lo largo del día. Si además estás bajo el estrés y la contaminación de ciudad, todavía con más motivo. ¡Piel preparada para la batalla diaria y limpia de impurezas! 
Ni se te ocurra acostarte sin limpiarte la cara, es uno de los errores más comunes y que más envejecen
Si te quieres maquillar a pesar del aspecto renovado de tu piel no olvides el truco tan de moda de mezclar tu base de maquillaje con un aceite adecuado para tu piel. Te aportará un brillo muy sutil. Si tu piel es sensible mejor si contiene camomila que además de darte este toque especial te protegerá de las agresiones externas. Empezar el año con buen pie también requiere de estos sencillos consejos. 
Usa contorno de ojos o pronto harán partición las temidas patas de gallo. Muchas veces pensamos que es a partir de los 40 cuando debemos hacerlo y es demasiado tarde para empezar. Es fundamental hacerlo y también aprender a aplicarlo, otro de los errores que cometen las mujeres cuando empiezan a emplearlo. Nunca lo hagas hacia la zona interior de los párpados para evitar cualquier tipo de irritación. Debes hacerlo siempre sobre el hueso periorbital, y en la dirección que marca el recorrido entre el lagrimal y hacia el exterior y en la parte superior siguiendo también la línea del hueso.
no olvides el truco tan de moda de mezclar tu base de maquillaje con un aceite adecuado para tu piel
No te olvides de exfoliar tu piel. Si no eliminamos las células muertas, nuestra piel además de lucir envejecida y apagada está construyendo una barrera por la que no penetran los principios activos que estemos aplicando. Es lo más parecido a tener un chubasquero sobre nuestra piel y, por lo tanto, los cosméticos que necesita para recuperar su estado confortable e hidratado no pueden hacer su trabajo. Por eso, para empezar el año con buen pie, es clave realizar una buena limpieza profesional y mantener una buena rutina en casa. En el caso de las pieles sensibles debe realizarse con cuidado y con un exfoliante adecuado. Máximo una vez por semana. 

Grandes aliados para empezar el año con buen pie

Por supuesto, no salgas de casa sin protección solar, sea verano o invierno o emplear un cosmético que la contenga. Lo dicen los expertos: el mejor antiaging es un buen protector solar. No solo estás evitando las manchas solares, la prevención de enfermedades relacionadas con la piel y el sol sino también que aparezcan arruguitas y flacidez.
Usa gafas de sol. Al margen de la moda, son una de las mejores maneras de evitar las arruguitas que tanto envejecen alrededor de los ojos. Evitamos los gestos que obligan a fruncir entrecejo y que provocan patitas de gallo. Eso sí, déjate asesorar por los ópticos profesionales.
Cuida tu alimentación y no pases más de 4 horas sin comer
Evita los cambios bruscos de temperatura. Lo confirman los estudios científicos como el de Estee Lauder que demuestra cómo envejece peor una piel de ciudad que una sometida a un clima desértico. Las pieles urbanas además de problemas como couperosis, dermatitis, rosácea… se resecan y envejecen peor. Para evitarlo nunca pongas el aire acondicionado a menos de 24 grados y no te excedas tampoco con la temperatura de la calefacción si quieres empezar el año con buen pie.
Incorpora en tu rutina un cosmético con efecto lifting. Actualmente son tratamientos que luchan contra el envejecimiento evitando el acortamiento de los telómeros. De manera paralela evitan el envejecimiento y reafirman. Son eficaces los sueros rellenadores a base de ácido hialurónico que provocan un lifting celular, recuperando el óvalo facial y dando turgencia y volumen, incluso tratando el doble mentón, uno de los aspectos que más preocupan y envejecen.
Estrés cero. Es el antiaging que toda piel necesita. Lo consigues si te dejas mimar al menos una vez al trimestre por unas buenas manos que reseteen músculos de piel de cara y cuerpo con un tratamiento en cabina como Tranquility… Un protocolo holísitico que además es uno de los secretos de las tops de las red carpets.
 
Mantén tu celulitis a raya.  Aplica una crema específica que combate la celulitis mientras duermes. Activamos el proceso “quema-grasas” con extracto vegetales y principios activos como algas (Buxus Sinica, Pimpinella Anisum y Plancton). Conseguimos además un efecto barrera para evitar almacenar de nuevo grasa, aumentando el poder energético de las células.
Disfruta comprando en el mercado y eligiendo productos frescos
 
Cuida tu alimentación.  Como primer consejo no pases más de 4 horas sin comer. Nuestro cuerpo se queda sin energía. Pero hay más: evitas llegar con ansiedad a la comida principal y que tu cuerpo reciba esa comida como algo tan valioso que no debe perder y lo acumule en forma de grasa. Fundamental abandonar las bebidas gaseosas, incluso las light, que hinchan y no aportan beneficios; sustitúyelos por infusiones, frías o calientes, de hierbas drenantes y que ayuden a regular el tránsito intestinal. Las tisanas a base de canela, salvia y laurel, o el zumo de un limón con agua tibia (sin azúcar) son perfectas para tomar en ayunas y ayudar al organismo a desintoxicarse y al aparato digestivo a hacer mejor sus funciones. 
 
Respeta tu rutina de sueño. Dormir poco y mal  tiene un efecto directo sobre nuestro organismo, nuestra salud y evidentemente también sobre nuestra piel. No olvidemos que el sueño es uno de los mejores reparadores celulares. La falta de sueño provoca estrés que se traduce en falta de oxigenación en nuestra piel y por lo tanto en el aumento de raciales libres, además de acelerar el proceso de envejecimiento.