¿Tienes la piel seca? Tras el verano sufre todavía más y los cuidados tienen que ser más intensos, con cremas específicas y tratamientos específicos


¿Piel seca? Después del verano nuestra piel siente los efectos de la exposición solar, del contacto con el cloro, de la arena y la sal del mar… En concreto, en el caso de las pieles secas, la sensación de deshidratación y falta de confort, se incrementa. Por eso es muy importante tratarla con cosmética específica. Y por supuesto con tratamientos en cabina que nos ayuden a hidratar por fuera y por dentro.
Tras el verano, necesitamos estabilizar la barrera hidrolipídica y protegerla frente a la pérdida de hidratación.

Claves para combatir el efecto de piel seca

Con el impacto de los agentes medioambientales, a los que nos hemos sobreexpuesto en verano, nuestra piel va perdiendo su capacidad natural de autohidratación. Y eso es algo que se percibe de manera especial en las pieles secas. Además se convierte en consecuencia directa del envejecimiento prematuro. Por eso es clave que restauremos su hidratación natural.

El primer paso clave es exfoliar y emplear, cuando ya no estamos expuestos al sol, productos que contengan ácidos suaves. Es el caso del acetilsalicílico, o del retinol, en concentraciones bajas, para eliminar las células muertas de manera paulatina. Cualquier principio activo que apliquemos a continuación penetrará mucho mejor.
El primer paso clave es exfoliar y emplear, cuando ya no estamos expuestos al sol, productos que contengan ácidos suaves.
En cuanto a la cosmética recomendada, son claves los antioxidantes pero de manera especial lo son las ceramidas. ¿Por qué son tan importantes? Porque las ceramidas son los lípidos que se encuentran de manera natural en la piel.  Son esenciales para mantener a raya la hidratación. Sin ellas la piel se vuelve reactiva, seca y se irrita.
Necesitamos estabilizar la barrera hidrolipídica y protegerla frente a la pérdida de hidratación. Sin olvidar fomentar la elasticidad y estimular la renovación de la piel dañada. Además, no podemos olvidar que, con el paso de los años,  los niveles de ceramidas disminuyen y la piel puede volverse aún más seca e irritada. 
Utiliza en casa una mascarilla al menos una vez por semana. Será la embargada de estimular la actividad cutánea.

Cómo mantener la hidratación a raya

Resulta clave optimizar tu ritual semanal con una infusión de hidratación. Utiliza en casa una mascarilla al menos una vez por semana. Será la embargada de estimular la actividad cutánea. Además fortalecerá los mecanismos de defensa de la piel y mantendrá su nivel de autohidratación. Es el caso de HYDRA’GLOBAL, la última propuesta de Maria Galland Paris.
Uno de sus componentes estrella es el polvo de alga de nieve. Combinado con el agua de mar subterránea de la isla de Noirmoutier y microalgas, conseguimos revitalizar y fortalecer los escudos de defensa y una potente acción antioxidante.

¿Y en cabina?

En cabina proponemos un baño de hidratación y frescura.  Combinamos las técnicas de masaje con una mascarilla que calma la sed de la piel, la alisa, reduce los signos de fatiga y le aporta suavidad y elasticidad. Un aporte de energía para tu piel extraordinario que le hará lucir más joven, luminosa y redensificada.