El agua es imprescindible para nuestro organismo y también para la belleza de nuestra piel. Pero, ¿te cuesta tomar los dos litros diarios? Así lo vas a conseguir


Todos sabemos que beber suficiente agua es fuente de salud, pero también de belleza para que nuestra piel luzca perfecta. Una buena hidratación mejora la memoria, favorece una tez radiante y ayuda a mantener la buena energía. Por otra parte, está demostrado que contribuye a prevenir enfermedades y a mejorar la recuperación muscular. ¿Entonces, por qué nos cuesta tanto hidratarnos correctamente?

Alrededor del 60% del cuerpo humano es agua. Pero el cuerpo no es estanco y parte de esta agua se escapa a diario por varias vías diferentes. Queda claro, pues, que para mantener un equilibrio saludable hay que sustituir el líquido perdido a lo largo del día.

Probablemente, el primer paso para equilibrar nuestras reservas acuáticas personales sea la concienciación. Beber agua de forma regular es necesario y beneficioso. En cuanto hayamos asumido este hecho, toca organizarnos porque mantener una buena hidratación es una tarea más fácil si tenemos las ideas claras.

Los siguientes 5 consejos que pueden ayudarte a beber el suficiente agua al día

1. Empieza tu día con un vaso de agua. Tómalo justo después de levantarte. No sólo pondrá en marcha tu metabolismo, sino que también hará que tu piel y tu cabello brillen desde el interior.

2. Asegúrate de tener agua siempre a mano. Hazte con una botella de acero o de vidrio y ponla al lado de tu ordenador, en tu mochila o en tu lugar de trabajo habitual. Tenerla al alcance ayuda a beber la cantidad recomendada (1,5-2 litros al día) a lo largo de toda la jornada. Además, prescindir de las botellas de plástico significa contribuir a la sostenibilidad del planeta.

3. No subestimes el agua del grifo. Está disponible en todas partes y suele ser de una calidad excelente. Es buena para tu bolsillo. Y también aquí estás contribuyendo a la sostenibilidad medioambiental, reduciendo las emisiones de CO2 asociadas al transporte de botellas de plástico.

4. Pide siempre un vaso de agua con tu café. O aprovecha para llenar tu botella de agua en la misma cafetería. Recuerda que beber agua es una misión constante.

5. No confundas la sed con el hambre. Si oyes a tu estómago «quejarse» y acabas de comer, primero bebe un vaso de agua y espera 15-20 minutos. Si sigues igual, come algo. Si ya no tienes esa sensación de vacío, además de haber bebido, habrás hecho algo para mantener tu línea.