La vuelta a la rutina o, dicho de otra forma, la rentrée tras las vacaciones puede suponer todo un desafío. Toma nota de estas sencillas recomendaciones de experto para retomar con éxito tu día a día y sentirte mejor que nunca.

La vuelta a la rutina y el hecho de retomar las obligaciones diarias tras la desconexión en vacaciones puede traer consigo apatía, cansancio y desánimo. Para conseguir volver a la vida “normal” sin que suponga un verdadero drama lo ideal es hacer una transición. Te contamos, con la ayuda de un experto, cómo puedes evitar que la rentrée suponga un estrés innecesario y afrontes la rutina con una perspectiva más positiva.

 

 

El drama de la vuelta a la rutina

 

Es cierto que después de unos días de desconexión, donde cambian los horarios y los biorritmos e incluso la dieta, cuesta mucho readaptarse a la vida diaria. Volver al trabajo después de las vacaciones y retomar responsabilidades, horarios estrictos y la agenda diaria, puede ser muy estresante y dibujar un horizonte nada luminoso. La desidia, la fatiga o la ansiedad pueden hacer su aparición si no tenemos una estrategia para volver a la rutina de una forma escalonada o progresiva, sin trazar metas imposibles. 

 

Al desconectar de nuestras obligaciones cotidianas en las vacaciones segregamos más hormonas de la felicidad (endorfinas, serotonina, dopamina y oxitocina). ¿Qué ocurre en el cerebro cuando volvemos de estos días de disfrute? Qué produce más cortisol (la hormona del estrés). Esto hace que el cuerpo se tense y entre en estado de alerta.

 

Puede surgir entonces el hastío y un bajo estado de ánimo por regresar a la vida diaria donde se nos pide tomar decisiones, resolver conflictos, un mayor estado de concentración y de atención en el día a día… algo que no ocurría en el período de desconexión vacacional. Pero que no cunda el pánico, existen herramientas eficaces para suavizar el impacto que puede tener en nuestra salud, tanto física como mental, la vuelta a la rutina o rentrée.

 

1. Retoma tus actividades de ocio

 

Es muy importante que no nos centremos solo en la vuelta a las obligaciones laborales, en la vuelta al colegio si tenemos hijos o en las responsabilidades más estresantes de nuestro panorama vital. ¿Y si abonamos esa parcela de ocio rutinario que habíamos dejado en stand by?

 

El psicólogo clínico, Hugo Onaindia, explica a este respecto que “lo mejor es empezar cuanto antes a retomar las actividades de ocio que tienes en tu vida normal para que conectes también con esa parte y no solo con la laboral y con las obligaciones rutinarias del día a día”.

 

Montar en bici, ir al cine, hacer ejercicio, leer, el senderismo, el yoga, dibujar, la escalada… sea cual sea tu rutina de ocio fuera de la época estival, deberías retomarla lo antes posible para volver a integrarla en tu vida y que te dé un respiro necesario. De esta manera el impacto de la vuelta se amortigua y aumentan, de nuevo, los niveles de disfrute que tan necesarios son.

 

2. Haz una adaptación progresiva

 

No podemos pasar de la nada al todo en un abrir y cerrar de ojos. La vuelta al trabajo debería hacerse de forma gradual si no quieres que el estrés se apodere de tu vida. En puestos de mucha responsabilidad será mucho más complicado llevar a cabo esa adaptación. 

 

“Es importante ser progresivo a la hora de ir adaptándote al trabajo de nuevo. No intentes, por ejemplo, volver retomando el trabajo en el mismo punto en el que lo dejaste antes de tus vacaciones. Date un tiempo para aclimatarte” señala el experto y añade que “intenta que tu vuelta al trabajo sea de un modo paulatino y no te exijas estar al 100 % desde el primer día. Hay que ponerlo en perspectiva y entender que hace falta una adaptación”. 

 

3. Organiza tu agenda y tus prioridades

 

La vuelta al trabajo, las entregas, los plazos, el colegio de los niños, las actividades extraescolares, la casa, la compra, las facturas… volvemos de vacaciones y nos encontramos de bruces con la cruda realidad que supone estar la pie del cañón para solucionar y gestionar multitud de frentes abiertos. ¿Cómo podemos hacer que no se nos venga el mundo encima? Con organización. 

 

Organiza tu agenda y las prioridades de cara a la vuelta que siempre es muy estresante, sobre todo si tienes niños. Organizarse es fundamental para tener las prioridades claras” señala Onaindia.

 

Ten presentes cuáles son las prioridades de cara al día a día y gestiona tu tiempo para minimizar el estrés. Apunta los días destinados a la compra de alimentos, las gestiones del colegio, tus dead lines en el trabajo, tus proyectos… Hacer esquemas con horarios semanales y listas de tareas prioritarias te va a ayudar a tener más claridad mental y son buenísimas herramientas de gestión.

 

Agenda para organizar tu rutina
Una agenda te ayudará a organizar la vuelta a la rutina tras las vacaciones. (Unsplash)

 

4. No te dejes llevar por los pensamientos negativos

 

La sensación de desesperanza o tristeza que puede provocar la vuelta a la rutina puede ser un hueso duro de roer. “Es importante lidiar adecuadamente con los pensamientos negativos que pueden sobrevenirte. Igual que se idealizan las vacaciones, teniendo unas expectativas muy altas, también, a priori, exageras en lo dañino que es volver a la rutina, y eso puede suponer que te proyectes en el futuro de una manera negativa” explica el psicólogo.

 

Además de retomar tus actividades de ocio, planear tus próximos viajes y escapadas va ser un bálsamo en tu vuelta a la rutina porque va a aportarte una nueva ilusión. Busca destinos que te apetezca conocer o a los que desearías volver y programa estas visitas de cara al año que tienes por delante. Los planes atractivos siempre traen beneficios positivos y aumentan la energía y el buen humor.

 

5. Ve despacio y haz cambios conscientemente

 

Días antes de incorporarte al trabajo recupera las rutinas previas al periodo vacacional. Los horarios de comidas y de sueño sobre todo. Comer sano y dormir bien son una prioridad para cuidarnos. De esta manera te sería mucho más fácil volver a la rutina diaria y reequilibrarás tus ritmos circadianos.

 

El descanso, la alimentación equilibrada y saludable, practicar ejercicio moderado, la meditación, y no dejar de lado actividades placenteras, son elementos clave para que la vuelta a la rutina sea menos dura. De esta manera retomar tu vida diaria tendrá consecuencias positivas en tu salud física y mental. ¡Feliz rentrée!

entrée