La presentadora del ‘Un, dos, tres’ ha hablado del fallecimiento de su pareja, pero no ha compartido las opiniones de la andaluza sobre cómo afrontar el duelo.


La mítica presentadora del ‘Un, dos, tres’, Mayra Gómez Kemp, ha visitado el plató de ‘Sálvame’ para hablar del reciente fallecimiento de su marido. El pasado mes de enero su compañero sentimental, Alberto Berco, perdió la vida y su pérdida la sumió en una profunda tristeza. La hispanocubana ha hablado de su doloroso duelo con Paz Padilla, a la que ha concedido una entrevista que ha dejado sobre el tapete sus distintos puntos de vista sobre cómo sobrellevar la muerte de un ser querido. 

«Era todo para mí. Falleció cuando llevábamos cuarenta y ocho años juntos, toda una vida, y estaba profundamente enamorada de él», ha recordado la presentadora. Desde que la marcha de su pareja está sumida en un profundo dolor. “Me siento muy sola”, admitía. Echa mucho de menos al amor de su vida y ahora se aferra a los momentos que disfrutó a su lado: “Estoy viviendo de buenos recuerdos”.

«Pensé: ‘¿y si salgo a la calle sin mascarilla, para contagiarme?’. Pero no podía hacerle eso a mi hermana. No se lo merece. Quería irme con él. Siempre estuvimos juntos, todo lo pasamos juntos. No podía hacerlo, por la gente que me quiere», confesaba, con la voz cortada de la emoción.

Mayra Gómez Kemp no comparte la opinión de Paz Padilla sobre la muerte: «¡No tengo por qué aceptarlo!»

La gaditana, que ha pasado por la misma experiencia -su marido, Antonio Juan Vidal, murió el 18 de febrero de 2020 como consecuencia de un tumor cerebral- le decía: «Como tú y yo hay muchísima gente». Y le aconsejaba no vivir del pasado. Paz afirmaba estar satisfecha de que un tema tan profundo como la pérdida se aborde en televisión. “Si toda la vida es sueño y los sueños, sueños son, el volver a revivir los buenos momentos es volver a vivirlos otra vez”, respondía Mayra.

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«Hay algo que me consuela con esta pandemia. Mi marido por lo menos tuvo la dignidad de poder morirse en su casa, en su cama y conmigo al lado. En esta pandemia de porquería», destacaba Mayra. «Todo el mundo muere solo. A la muerte te tienes que enfrentar solo. Mucha gente sufre porque no se pudieron despedir», le ha dicho la andaluza. A medida que avanzaba la conversación entre ellas, Padilla intentaba aportar su visión sobre este tema. Y ha insistido en la importancia de la «aceptación» como parte del proceso del duelo. Algo que, para ella, es la llave maestra para amortiguar el dolor.

«Al sufrir me siento más cerca de mi marido»

A Mayra Gómez Kemp no le convencían las palabras de Paz. «Sé que es ley de vida, pero no tengo por qué aceptarlo. ¡No soy Santa Mayra de los cojones!», espetaba. «Pienso que no se pide que seas santa Marta. Se pide que tú no sufras», apuntaba la conductora de ‘Sálvame’. La invitada saltaba como un resorte: «Marta nunca, porque me llamo Mayra. ¡Tú quieres que yo piense como tú y yo soy yo!», le soltaba.

Paz, serena, defendía sus argumentos: «Tenemos que procurar no sufrir». Pero nada hacía cambiar de parecer a Mayra Gómez Kemp, que sostenía su derecho a aferrarse a su pena: «Yo al sufrir me siento más cerca de él».

A pesar de sus diferencias en lo relativo a la muerte de una pareja, Paz y Mayra continuaron su encuentro hablando de la misma cuestión. «Una de sus hijas me dijo que no se pudo despedir de él», relataba haciendo alusión a una de las hijas de su marido. Subrayaba que lo importante en la relación entre ambos es que  se quedó «con su amor».

«Dar amor es lo único que importa en esta vida»

«Es lo que podemos hacer mientras estamos aquí. Que la gente sepa que nos preocupamos. Hay que pre-ocuparse de los demás. Dar amor es lo único que importa en esta vida», concluía. Paz ponía la puntilla diciendo: «Suma lo que tienes, réstale lo que te falta y verás lo que te sobra». Unas palabras que provocaban las carcajadas de su colega.

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Mayra Gómez Kemp se casó por poderes con Alberto Berco en 1974 en Bolivia. Para ellos, aquel enlace era válido, pero la justicia española anuló su boda. En marzo de 1987, la pareja contrajo matrimonio civil un juzgado español, esta vez con plena validez legal. Se conocieron en el montaje de «The Rocky Horror Picture Show», donde él ejercía el papel de narrador y ella participaba como actriz en el papel de Magenta. El flechazo fue inmediato y Mayra no temió la diferencia de edad entre ellos (él era 20 años mayor) ni el hecho de que él ya se hubiera casado en dos ocasiones anteriores. Su historia de amor se truncó el 18 de enero del presente año, al morir Berco a sus 91 años. Llevaban 47 años juntos. «Se ha ido el amor de mi vida», diría ella tras su fallecimiento.