La presentadora de ‘Viva la vida’ no ha podido evitar romperse al escuchar el mensaje que escribió el hijo de Ana Obregón y que nunca pudo publicar.


El pasado 13 de mayo, Álex Lequio fallecía tras una dura batalla contra una larga enfermedad. Su muerte dejaba conmocionada a gran parte de la sociedad española y fueron muchos los rostros conocidos que quisieron dedicarle unas emotivas palabras de despedida. Casi tres meses después de tener que decirle adiós al joven empresario, su madre, Ana Obregón ha compartido el último mensaje que su hijo quiso publicar en redes sociales pero que no pudo llegar a hacerlo.

«El problema más grande del ser humano – y el mío hasta que me dijeron que tenía cáncer – es la manera de entender la felicidad, de ser feliz. Me he pasado 27 años de mi vida intentando ser el mejor estudiante, graduarme en la mejor universidad , montar empresas y sentirme un cowboy del capitalismo, siempre anclado en el ‘más es mejor'», aseguraba el hijo de la actriz y el italiano.

Al escuchar las palabras del joven, Toñi Moreno no ha podido evitar emocionarse y a lágrima viva ha confesado que sigue sin superar la muerte del joven. La presentadora de ‘Viva la vida’ reconocía que había tenido el placer de conocer a Álex Lequio y hacía hincapié que se sentía afortunada por haber podido estar cerca del hijo del colaborador de ‘El programa de Ana Rosa’, a quien tacha de ser un hombre extraordinario.

No puedo, os prometo que no puedo. Lo siento», decía con la voz entrecortada. «Le agradezco muchísimo a Ana lo que está haciendo. Estoy emocionada con sus palabras, nos está dando una lección de vida. He llorado mucho la muerte de Álex«, proseguía la presentadora sin poder articular palabra.

«Es la típica persona que hace que este mundo sea mejor. Lo que quiere decir en el mensaje es que nos entretenemos en tonterías. La vida es ahora… Mañana te pueden decir se acabó. Hay que disfrutar de las pequeñas cosas. Ha dejado una herencia maravillosa», hacía hincapié Moreno.

La curiosas anécdota de Toñi Moreno con Álex Lequio

Al recordar a Álex Lequio, Toñi Moreno también quiso compartir con la audiencia de ‘Viva la vida’ una simpática anécdota que tuvo con el pequeño del alma de Ana Obregón. En concreto, la andaluza explicaba que cada vez que coincidía con él, este le preguntaba que si tenía perros. «Siempre he dicho que no porque es una responsabilidad muy grande. Mis padres tenían uno y cuando mi padre murió, la perra no se separaba de mí. Él se reía muchísimo cuando se lo contaba«, relataba emocionada.

Sobre el mensaje que Ana Obregón ha publicado en sus redes sociales, Diego Arrabal se manifestaba y consideraba que no le estaba haciendo nada bien a la actriz. Sin embargo, Luis Rollán, uno de los mejores amigos de la protagonista de ‘Ana y los 7’ hacía hincapié en que ella había encontrado consuelo en hacer ese tipo de publicaciones. Por su parte, Irene Rosales también se mostraba a favor de lo que estaba haciendo la también presentadora y bióloga. «Cuando hablo con cualquier persona sobre la muerte de mi madre lo que más recalco es el ahora. En este preciso momento tengo que disfrutar de mi familia, mañana no sirve de nada porque no se sabe qué puede pasar«, explicaba la mujer de Kiko Rivera.

El último mensaje que Álex Lequio no pudo publicar

Ana Obregón está pasando por su verano más complicado debido a la irremplazable ausencia de su hijo. Desde Mallorca, donde se encuentra alejada y desconectada de la realidad, ha sacado fuerzas para compartir la última publicación que nunca publicó el joven en redes. «Hace un mes encontré en tu móvil el último post que escribiste. No tuviste tiempo de terminarlo ni de subirlo. He dudado mucho si hacerlo, pero se que tú querías hacerlo», ha comenzado explicando Ana a sus seguidores en redes. Añade que, finalmente, comparte este mensaje con todos desde «el corazón mutilado de una madre». 

«En un abrir y cerrar de ojos, te das cuenta de la importancia del ‘tiempo.’ Mejor aún, te das cuenta cómo y con quien quieres invertirlo. ¿Cuántas veces no he estado con mi novia por quedarme enviando correos hasta las 3 de la mañana? ¿Cuántas veces he ido a jugar con mi hermanita pequeña? ¿Cuántas veces habré ido a ver a mi madre? ¿Cuántas la he colgado? ¿Cuántas invitaciones rechazadas al cine con mi padre? ¿Cuántas? ¿CUÁNTAS?????», se pregunta.

«No soy nadie para darte un consejo pero quizás, Dios no lo quiera, un día recibas una llamada del hospital después de hacerte una tac, una placa o un análisis de sangre, invitándote a cerrar una cita con urgencia. Quizás ese día se sienten 7 médicos delante de ti y ‘bum’ todas esas metas por ser un as se evaporan», explica.