Tom Brusse y Sara no se esconden. Desde que el ex de Melyssa Pinto rompiera con su novia, Sarah, no han perdido el tiempo.


Fue el pasado jueves cuando Tom Brusse rompía en directo con su novia, Sarah López. El que fuera participante de ‘La isla de las tentaciones’ aseguró que se había dado cuenta en la casa de ‘Secret Story’ que no echaba de menos a su pareja y en ‘El cubo’ hizo una videollamada con su pareja para finalizar su relación en directo. Desde entonces, no se ha separado de la también llamada Sara. La canaria llegó hace unas semanas al concurso y lo ha puesto patas arriba. Tom Brusse y Sara se han convertido en inseparables y dan rienda suelta a su amor por todos los rincones de la casa de Guadalix de la Sierra. Han subido la temperatura hasta tal punto que, incluso una semana después de su primer beso, ¡ya han pedido su hora sin cámaras! O algo más.

Tom Brusse y Sara no se separan ni un solo momento

Y es que bromeando, Tom Brusse ha dicho que necesita más de una hora a solas para disfrutar del tiempo junto a Sara, con quien incluso ha hecho planes de futuro. Los concursantes se encuentran en la recta final del programa y Tom Brusse no quiere perder la oportunidad de pasar un rato a solas con Sara, su última conquista. Y es que la nueva pareja de la ‘casa de los secretos’ se pasa el día y la noche haciéndose arrumacos, besándose y haciendo planes de futuro. De momento, Tom Brusse y Sara no han protagonizado ningún ‘edredoning’, pero lo cierto es que cada vez la pareja lleva lo de tener que frenarse y todo apunta a que podrían caer en la tentación. Por este motivo, no han dudado ni un momento en pedir una hora sin cámaras.

La pareja no puede más. De hecho, a lo largo de estos días también hemos sido testigos de las conversaciones subiditas de tono que ambos han protagonizado. Hace unos día, Tom Brusse le pedía que le dijera tres cosas que le gustaran sobre él. «Que te veo con buen fondo, me gusta que tienes ambición y que eres cariñoso«, le respondía. «¿Y en el jacuzzi no te gustó nada?», insistía Tom buscando el lado más pícaro de la conversación. El que fuera concursante de ‘La isla de las tentaciones’ quería seguir con el tema: «¿Cuál es tu posición preferida en la cama?. Sin embargo, la canaria calmaba el ambiente: «No voy a hablar de eso, cuando lo tengas que ver, lo verás». 

Tom Brusse y Sara 'Secret Story'
Telecinco

Tom rompió en directo con su novia para tener vía libre con Sara

Desde que Tom Brusse rompiera su relación con su pareja, Sarah López, no ha perdido el tiempo en conocer mejor a Sara. Él mismo ha asegurado que desde el principio se ha sentido atraído por ella. A eso le sumó el hecho de que no echaba de menos a su novia, por lo que la dirección del programa le brindó la oportunidad de romper su relación y así tener vía libre para comenzar una nueva historia de amor en ‘Secret Story: la casa de los secretos’. Sin embargo, la ruptura no le sentó nada bien a su ex. En directo, la joven recibió la noticia de muy mala gana:  “Me has dicho que me querías más que a nadie, que era la madre de tus hijos, tu futura esposa, te he presentado a mi madre y después de 24 horas te acercas a otra chica que tiene el mismo nombre que yo”, se quejaba la joven muy dolida por escuchar los argumentos por los que su novio le dejaba en directo ante España.

Tras tan surrealista momento, la que fuera pareja del francés, se manifestó de manera contundente en las redes sociales. «Ha sido una humillación en directo. No quiero hablar. ¡Dejadme!», ha lamentado. «No tuvo emoción alguna… Estoy asqueada y no deseo que ninguna mujer en el mundo sufra eso». Sin lugar a dudas, ahora el hecho de que Tom Brusse haya pedido incluso una hora sin cámaras con Sara no le estará sentando nada bien a la francesa, que hace tan solo una semana que rompió su relación.

Tom Brusse y Sarah Secret Story
Foto: Instagram

Hay que recordar que el francés entró en el reality en calidad de experto. También para subir las bajas audiencias del programa, que no ha cumplido con las expectativas de la cadena y han tenido que ir añadiendo pequeños alicientes para «enganchar» a los tele espectadores.