Rosa Conde es uno de los rostros habituales de ‘Informativos Telecinco’ en calidad de reportera, desplazándose allá donde esté la noticia. Algo que le hace exponerse a la opinión del público, a testar el sentimiento popular, pero también a estar a merced de sus caprichos, como así acaba de denunciar, al sufrir una difícil tarde en la que sacar adelante su trabajo fue un calvario. “Son cosas del directo”, suele decirse cuando ocurre lo imprevisto, pero la periodista sabe que lo que le sucedió en la tarde de este martes es más que habitual, por lo que se ha hartado hasta el punto de tener que llamar la atención a la gente que interrumpe las conexiones televisivas, trata de boicotearlas o, simplemente, no respeta su trabajo.

Vídeo: Twitter

La reportera de ‘Informativos Telecinco’ estaba informando sobre el cierre del cartel de la Feria de San Isidro de Madrid tras 29 días llenando la plaza de Las Ventas. Los curiosos se acercaron a Rosa Conde al verla conectar en directo con plató y dificultaron mucho su trabajo al alzar la voz e impedir su concentración y sacar adelante el trabajo que se trae entre manos. Como profesional del periodismo, estas dificultades apenas fueron apreciadas durante el directo, incluso pudo disimular en parte que estaba afónica de tanto tener que elevar el tono para hacerse oír por encima de los aficionados. Sin embargo, poco después de su conexión y narrar la crónica de la jornada, se explayó en redes sociales para denunciar que no le dejan hacer su trabajo con normalidad, que no hay respeto y que su voz se ha resentido por la difícil tarde con la que tuvo que lidiar, nunca mejor dicho.

Publicando un vídeo de su intervención en ‘Informativos Telecinco’, Rosa Conde quiso contextualizar lo que sus fans estaban viendo. Su intención era denunciar que el comportamiento de muchos ciudadanos no es ejemplar cuando hay una cámara de televisión cerca, llegando incluso a entorpecer el trabajo de los periodistas. Primero se despide de la Feria de San Isidro de Madrid, para después confirmar que “sí, estoy tremendamente afónica” y, por último, señalar a los culpables de que no tenga voz: “A todos aquellos que nos gritan e incordian cuando estamos en directo… son ustedes unos maleducados”, se desahogaba en Twitter y es que poco más puede hacer para cambiar esta tendencia tan desagradable y con la que se topa cada día en su labor como reportera.