El bailaor se ha explayado durante su entrevista en ‘Domingo Deluxe’: «No puedo mezclarme y meterme en ciertas cosas como que no pasara nada».


Desde que el pasado 5 de diciembre, Rafael Amargo protagonizara un sonado plantón en ‘Sábado Deluxe’ su entrevista era una de las más esperadas en televisión. Este domingo, el bailaor se ha enfrentado a sus polémicas y lo ha hecho de forma tranquila. Ha recordado cómo fue el registro policial que tuvo lugar en su casa y su posterior detención por supuesto tráfico de drogas. «Toda la culpa es mía por meter el hocico donde no debo». 

Telecinco

«Soy inocente, pero muchos ya me han condenado sin haberse producido el juicio», ha afirmado durante la entrevista en ‘Domingo Deluxe’. No ha querido entrar en demasiados detalles, pero daba algunas pinceladas antes de que se produzca el juicio: «Solo sé yo la historia. Este es un proceso judicial muy serio. Me estoy manteniendo en mi sitio».

El daño que se le ha hecho es según sus palabras «irreparable». «Desde mi corazón siento que he sido una víctima con todo este tema», añadía. «No me estoy excusando estoy diciendo la verdad». Durante toda la entrevista se ha defendido y ha negado muchas cosas de las que se le acusa. «Como se ha comprobado en mi casa no había nada. En mi casa no se vende droga, se vende alegría y arte».

Telecinco»Al final del túnel veremos la guinda del pastel», afirmaba de forma enigmática. Ha recordado el momento de su sonada detención el pasado mes de diciembre que copó los titulares de la prensa: «No estuve dos días llorando en los calabozos». En los últimos meses ha estado ajeno a todo lo que se ha dicho y ha preferido centrarse en su obra de teatro ‘Yerma’. «No he querido ver nada».

El coreógrafo ha confirmado que la gente que le rodea está muy pendiente de su estado y que su familia está sufriendo mucho con todo este asunto: «La gente que me quiere está muy preocupada por mí. Yo si estoy mal nunca digo que estoy mal y aguanto, a veces desvanezco, prefiero comérmelo y sufrirlo solo. A veces exploto».

«Tengo que cambiar»

Rafael Amargo sabía que la policía le estaba siguiendo los pasos antes de su detención. «Cuando el 1 de diciembre vienen y nos detienen yo llevaba dos meses en Marbella. Me había quitado de en medio porque no estaba cómodo». Ha reconocido que debe cambiar muchas cosas a partir de ahora.

Joan Crisold

«No puedo mezclarme y meterme en ciertas cosas como que no pasara nada». Ha constatado que tiene que «filtrar más la gente» que mete en su casa. Desde que pasó aquello ha vetado la entrada a ciertas personas en su hogar, también ha aprovechado para quitarse de en medio a mucha gente. «No se puede ser tan bueno, tengo que cambiar».

Ha hecho referencia a una «mano negra» en todo este tema. «Llevo sufriendo y penando esto desde el primer día. No es fácil, es muy duro». Ha confirmado que tiene «miedo» aunque ha preferido llamarlo «respeto».