El presentador ha recordado en ‘El Hormiguero’ cuando lo trataron como «un demagogo loco» cuando advirtió de los riesgos del coronavirus antes de que fuera declarado pandemia global.


Pablo Motos se ha defendido de quienes lo acusaron, semanas atrás, se haber actuado de manera alarmista ante la grave crisis sanitaria que está viviendo el país. Nuria Roca, que ha regresado al plató del programa acompañada de su marido, Juan del Val, le recordaba unas palabras que pronunció el presentador hace más de un mes y que, en su momento, no fueron bien recibidas.

«¿Me dejas que te diga una cosa?», le decía la colaboradora. «Hoy en ‘Ecoteuve’ ha salido una noticia que tiene que ver con algo que tú dijiste antes de que empezara el confinamiento: ‘El día que Pablo Motos sufrió un aluvión de críticas por decir que el coronavirus no era una gripe más». «Me pusieron a caldo», recordaba el de Requena.

Lo que Pablo Motos advirtió a principios de marzo

Y es que, el pasado 2 de marzo, el presentador advertía seriamente sobre los peligros del virus. «Es una enfermedad nueva, con lo cual hay un montón de cosas que todavía no se saben. Puede ser que el calor no le siente bien y puede ser que se muera en primavera, pero también se podría complicar y no es ninguna broma. No es una gripe. Hay gente que se muere. El peor escenario es que se convierta en una pandemia. Es que hemos empezado con que el coronavirus iba a acabar con todo a que el coronavirus es una gripe. Ni una cosa, ni la otra», matizaba Motos en aquel programa.

Voy a contar la historia, porque vale la pena que la gente lo sepa. Esto lo dije el 2 de marzo. El invitado era José Ramón de la Morena. La información yo la tuve el 27 de febrero, el jueves anterior. Hay que contarlo porque la memoria es muy frágil. La gente estaba nerviosa con el tema del coronavirus. Otra cosa es que el gobierno o que la gente dijera que era una gripe. Eso entró como un tiro porque nadie quería una mala noticia. Le dije a Almudena, la jefa de ciencia: por favor, localízame a un científico que esté cerca del coronavirus y que lo esté estudiando para tranquilizar a la gente. Pero necesito saber bien, con conocimiento de causa, si es grave si no es grave. No quiero hablar por hablar».

«Me trataron como si fuera Antoñita la fantástica»

«Entonces el día siguiente me llama Almudena y me dice: Pablo, tienes que ver esto. Me da esta información que no sé si lo habían dicho o no. Pero al decirlo en este programa, como tiene tanta audiencia, me dijeron que era un alarmista, que era de todo. Una semana más tarde dije que la única manera de enfrentarnos a esto era hacer tests masivos a la población y me trataron como si fuera Antoñita la fantástica o un demagogo loco«, añadía.

«La pregunta que yo hago con esto es: Si un presentador de televisión puede hacer esta pregunta un 27 de febrero, ¿qué no podría haber hecho el gobierno o qué no habría hecho el gobierno?«, planteaba Motos. «No nos olvidemos que ya teníamos datos de Italia y de China. El 2 de marzo la gente ya estaba nerviosa y por eso cuando comenté esto en el programa se lió la que se lió contra mí».

Juan del Val le recordaba que José Ramón de la Morena, al escucharlo, le dijo: «¿Para esto me traes, para acojonarme? Me estás acojonando». «Sí, me dijo en súper buen tono «doctor Motos’ y luego los insultos del doctor Motos fueron…», concluía el presentador. El tema generaba un debate en la mesa del programa. «La duda es: ¿Lo sabía e hizo una llamada similiar y nos engañó? O mintió o demostró inutilidad», matizaba el marido de Nuria Roca.

Sus duras palabras contra Pedro Sánchez

Esta semana, el presentador atacaba con dureza al Gobierno de Pedro Sánchez por las gestiones que se están tomando en las últimas semanas. «En un trabajo en equipo gana la mejor idea, no la idea del que manda, sobre todo cuando el que manda se ha equivocado ya muchas veces», explicaba.

«Dejadme que os hable del trabajo en equipo a través de los llamados peces blancos. Los peces blancos son unos peces muy chiquititos que viven en bancos, y cuando son atacados se mueven todos a la vez simulando la silueta de un escualo con la boca abierta girada hacia el pez que los está atacando y van hacia él. Entonces, el agresor se va y la silueta se disuelve y ya está», decía en el debate de su programa.

«Si los observas con detenimiento, puedes ver que los peces se mueven en un mismo tiempo, todos a la vez, como si fueran una sola persona. No hay tiempo para transmitir las órdenes, pero sin embargo, cada pececito sabe en cada momento en qué parte del escualo tiene que estar. Este misterio de la naturaleza demuestra lo bien que funciona el trabajo en equipo cuando el enemigo es grande. ¿Y sabéis por qué? Porque no hay egoístas». Y lanzaba un mensaje al Presidente: «Quizá ha llegado el momento de aceptar la realidad, olvidar los egoísmos y ser un buen pez en el lugar que te toque».