El cantante ha confesado algunas de sus obsesiones en su entrevista con Pablo Motos en ‘El Hormiguero’.


Pablo Alborán ha visitado el plató de ‘El Hormiguero‘ para presentar ‘Castillos de arena‘, su nuevo sencillo. En su nueva canción, el malagueño ha querido compartir con sus seguidores el momento frenético que vive la sociedad actual, que parece haber dejado de lado los pequeños detalles. «Estamos viviendo un momento en el que tengo la sensación que hay una impaciencia muy grande por las cosas, en la que las noticias catastrofistas nos invaden y nos olvidamos de lo fundamental, de cuidarnos y de cuidar a quienes nos cuidan. El vídeo es un canto a eso, es un grito de esperanza», ha destacado.

En su entrevista con Pablo Motos, el artista ha relatado que está trabajando muy duramente para preparar su próxima gira. “Estoy preparando una gira de teatros que me exige de ocho a once horas diarias de piano, guitarra y voz. Estoy revisando todo mi repertorio, rearmonizando y redescubriendo mis canciones», ha explicado. «En la primera parte estoy solo, llevaba once años sin estar yo solo en el escenario, además siempre he estado acompañado de una gira muy producida, con grandes pantallas, y creo que ha llegado el momento de desnudar un poco la música, es una gira para ese público que siempre ha estado ahí”.

Las manías de Palo Alborán en relación a los Grammy

También ha compartido con la audiencia de Antena 3 las extrañas supersticiones y señales a las que hace caso. Sobre todo en lo relativo a los premios Grammy Latino. Un galardón que, a pesar de sus numerosas nominaciones, se le sigue resistiendo. “Es un tema un poco escabroso que no sé bien cómo abordar. Creo que me han nominado 29 veces y no ha caído ni un Grammy», ha arrancado diciendo. «Eres el Leoardo DiCaprio de la música Latina», bromeaba el presentador.

«Yo tengo muchas manías… Manías, no. Me invento las señales todos los años. Por ejemplo un año me dio por el plata. Siempre tiene que ver con los Grammy. Me obsesioné con el color plata. De repente vi que mi manager llevaba una chaqueta de color plata, el logo era plateado, todo el mundo iba de plata… Me busqué una camiseta súper chunga de color plata porque me obsesioné que si no llevaba plata no ganaba… Y no gané”.

Antena 3

También tuvo una señal con «las águilas y los halcones». Y es que «me obsesioné con que las águilas y los halcones me perseguían». Una noche ensayando en la casa antes de un concierto con Alejandro Sanz escuchó un ruido extraño y vio «un pedazo de águila» dentro de la habitación. «Yo vivía en un ático y entró por la ventana. Me tenías que ver con una fregona, porque no sabía que hacer con eso. Las uñas eran… unas zarpas… Empezó a volar. Cierro la ventana corriendo y se pone contra el cristal con las alas medio abiertas y una mala leche que flipas. Se quedó allí un buen rato y se piró. A los dos meses aparecieron dos», añadía.

«Ahora estoy en busca de la nueva señal»

Más tarde se encontraría con un halcón planeando en Madrid sobre el lugar donde tenía previsto acudir a una reunión. Ese día supo que iba «a pasar algo bueno». En efecto, «en mitad de esa reunión» lo llamaron para decirle que tenía «cinco nominaciones a los Grammy». Así supo que tenia que buscar «el halcón por donde sea». Como prueba de las «señales», contaba que el cantante y compositor Camilo, con el que ha trabajado, lleva un halcón tatuado en la piel. Hasta se compró calzoncillos con halcones pensado que quizás le traerían suerte para recibir el esperado Grammy que tanto ansía. Sus narraciones han dejado atónitos a Motos y al equipo de ‘El Hormiguero’. «Ahora estoy en busca de la nueva señal. Y esta es mi historia», concluía.

En su encuentro con Motos, Pablo Alborán se ha mostrado sincero al hablar de su proceso creativo. “Hay veces que tengo ganas de parar y de volver a empezar y lo he hecho. Otras veces estás terminando la canción y rezando para que acabe porque estás centrado en ese error. Pero todo lo que estoy haciendo ahora me ayuda a redescubrir mi música, a rectificar errores, respeto mucho el escenario, el público y era el momento de ser fiel a mi esencia”. A pesar de que su perfeccionismo a veces lo lleva al límtite, se jacta de ser como es: «Espero vivir hasta el último segundo con la misma intensidad con la que he vivido hasta ahora».

Cuando el de Requena le ha preguntado si «es verdad que cuando cantas no sabes cómo vas a hacer el final de cada frase», este respondía: “Yo creo mucho que la música está viva, creo que hay que reivindicar la espontaneidad y la improvisación porque nos hace de verdad”.

Durante la entrevista se ha producido un momento especialmente emotivo cuando Motos lo ha sorprendido entregándole la guitarra que Alborán ha encargado para esta temporada a Vicente Carrillo, su luthier. La cara del artista era de total asombro. «Gracias por esto. ¡Suena de maravilla! Me he puesto hasta nervioso», admitía, acariciando su nueva guitarra entusiasmado.