Miriam Saavedra, destrozada por una traición de El Koala en la recta final de ‘GH Vip’

Miriam Saavedra y El Koala discuten en la recta final de Gran Hermano Vip. La traición ha marcado su final y todo por conseguir el preciado maletín

La final de ‘Gran Hermano Vip’ está a la vuelta de la esquina, quedan pocos días y los tres finalistas afilan sus cuchillos en sus campañas para alzarse como ganadores del concursos y dueños del preciado maletín. Sin embargo, choca ver a Miriam Saavedra y El Koala no solo distanciados, sino sacando sus trapos sucios para ganarse el favor de la audiencia dejando a su amigo por los suelos. Todo por el premio.

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Miriam Saavedra y El Koala habían protagonizado durante estos tres meses una de las amistades más solidas de la sexta edición de ‘GH Vip’. Ambos estaban convencidos de que llegarían a la final siendo los eternos nominados. Y así ha sido. Pero una vez que sus enemigos han ido saliendo uno a uno, tan solo queda enfrentarse a aquellos que te han apoyado durante todo el concurso y te ha brindado con su compañía el amor que se echa en falta fuera de la casa.

Todo comenzó con una pregunta malintencionada de El Koala a su amiga, Miriam Saavedra. Él quería saber si se sentía orgullosa de estar en el concurso a pesar de haber desvelado que otra compañera había sido supuestamente infiel a su marido con la pareja de otra concursante. Miriam logró salir airosa de la pregunta, pero pronto llegaron las lágrimas ante el ataque recibido y ahora se esquivan en la casa a pesar de estar tan solo tres personas viviendo allí.

“Son muy amigos, pero no se buscan”, explica la situación Suso al ser preguntado sobre cómo ve la situación entre sus compañeros de final. El novio de Aurah Ruiz quiso mediar entre ellos, viendo que la tensión se hacía muy pesada según pasaba las horas: “Yo le tengo que preguntar, pero yo también estoy dolida. Le quiero, pero tengo mi corazoncito”, explicaba Miriam, dolida por lo que entiende como una traición: “Ha sido mi amigo durante tres meses”.

“Estamos distanciados por una tontería”, explicaba entre lágrimas Miriam sentada en el confesionario. Poco después, al salir de nuevo a la casa, buscó a su amigo y trató de hacer las paces con él. Las aguas llegaron a su cauce, pero parece que no todo volverá a ser lo mismo.