Entre Lydia Lozano y Mila Ximénez se ha producido una batalla campal sin tregua en el que ambas colaboradoras se han cruzado durísimos ataques. La guerra entre ambas colaboradoras se desató el pasado viernes en ‘La última cena’. La madrileña criticó uno de los platos que preparó la sevillana con Antonio Montero y calificaba su receta como una “sopa de calcetín”. El comentario hizo saltar entre ellas un conflicto que, a día de hoy, no parece estar en vías de solucionarse.

Mila considera que gran parte de sus broncas en los platós de televisión no son más que parte el espectáculo, y cree que Lydia se lleva estos enfrentamientos al terreno personal. Así lo ha explicado esta tarde en ‘Sálvame’: «Soy muy pasional, muy vehemente, muy incómoda, pero estoy muy lejos de esto. Yo no vivo esto. Esto no son mis branquias. Yo no soy una mujer tan cósmica como mi compañera Lydia Lozano».

La tertuliana ha resaltado el valor de su compañera como pieza fundamental en ‘Sálvame’: «Creo que es un personaje importantísimo y una colaboradora fundamental», aclaraba. Sin embargo, cree que ésta se toma demasiado a pecho lo que acontece delante de las cámaras. «Yo cuando termino el trabajo, cuando termino el programa, después de un confinamiento muy duro, en el que ha habido gente que ha perdido a su familia, yo me quito el traje de faena. Y ya no existe más el programa, porque si no nos volvemos absolutamente locas. Creo en ese sentido que Lydia debería descansar un poco más«, decía, rotunda.

Guerra abierta entre Mila y Lydia

«Para ella el trabajo es su vida, pero yo trabajo para vivir, porque tengo otras prioridades«, señalaba la andaluza. «Para mí la prioridad en este momento es que pasemos de fase, que pueda ver a mis hermanos, que pueda ver a la familia, que pueda ver a mis nietos. Y el resto, todo el tema de la cocina, todo el tema de las broncas, me importa una mierda. Y cuando llego a mi casa entiendo que esto es un espectáculo y me olvido de lo que ha sucedido». Tú no: sigues ahí y continúas, y miras, y lees, y profundizas, y excavas», explicaba.

Mila continuaba su discurso ante Lydia, que la escuchaba en silencio. «Yo tengo mucha edad y eso me produce un cansancio infinito. Y creo que eso también te pasará factura a ti alguna vez. Lo que suceda aquí a mí se me va a olvidar, porque si no se nos olvida nos va a engullir a todos esto. Y a mí no me va a engullir mi trabajo. ¿De acuerdo? Porque todo en el fondo acabaremos engullidos en un Mississippi si seguimos como estamos. Esto es un trabajo«, apuntaba.

«¡Qué sucio!», respondía Lydia. Y es que Mila mencionaba el Mississippi, el río en el que supuestamente se quitó la vida Ylenia Carrisi, la hija de Albano. En su defensa, Lydia argumentaba: «No voy a abandonar el plató, pero creo que Mila muchas veces se ha ido de aquí muy chunga por todo lo que ha pasado aquí., por lo que se ha dicho, por enfrentamientos, por todo».

«No me puede decir a mí que esto es un show cuando yo sé que ella lo ha pasado muy mal. Muchas veces ha dicho: «Estoy fatal, quiero dejar el trabajo porque esto no me compensa. Pero ella quiere dar la imagen de que yo vivo y hago todo por esto. No. Yo también tengo mi familia, mis cenas, mis amigos, mis viajes. Hay formas de trabajar», añadía. Y confesaba también cuál puede ser el origen de las rencillas sin resolver entre ellas. «Mila sigue sin perdonarme que yo dijese que no me gustaron los dos ‘realities’ que ha hecho. Creo que fui correcta. Ella lo lleva mal. Al final siempre lo saca, Ya veo que viene con una actitud de arreglarlo todo. Ella me ha soltado tres y yo no he soltado ni una, pero ella es así”, concluía Lydia.

Mila remata a Lydia con duros ataques

A lo largo de la emisión de ‘Sálvame’, Mila regalaría nuevas perlas a Lydia. Porque en un último arranque de sinceridad, le echó en cara haber usado «una fuente no fiable» en su investigación en el caso de Ylenia Carrisi. Y soltó varias frases que dejaron a Lydia KO. Entre ellas, afirmaciones como: «Te metes en unos remolinos que no sabes como salir», «Te pierdes en el discurso y luego no sabes como salir «Un día dices una cosa y otro día dices otra». El encuentro no llegó a buen cauce, ya que ninguna de ellas estaba dispuesta a dar su brazo a torcer. Tal y como han quedado las cosas, la bronca probablemente dará mucho más que hablar.