En la gala final de ‘Maestros de la costura’, los concursantes han tenido que enfrentarse a una prueba de máximo nivel. Karl Lagerfeld, Carolina Herrera y la moda nupcial fueron las tres demostraciones que han superado los cuatro finalistas Joshua, Margarita, Begoña y David. De todos ellos, solo uno ha destacado por encima de los demás. Joshua Rodríguez, aspirante de 28 años de Tenerife, ha se ha alzado con la victoria del ‘talent’ de La 1.

«Hoy es el primer día del resto de mi vida»

Tras una dura lucha por destacar «en la edición con más nivel», según Lorenzo Caprile, el canario y opositor a Guardia Civil se ha hecho ha recibido el maniquí de oro, un premio en metálico 50.000 euros y un curso de formación especializado en Diseño de Moda en el Centro Superior de Moda de la Universidad Politécnica de Madrid. «Hoy es el primer día del resto de mi vida. No me lo puedo creer«, decía el joven, entre lágrimas. «Yo soñé que estaba aquí en la final, que llegaba. Prometo dar lo mejor de mí para que esto siga adelante», decía, emocionado.

Además de creativo y lleno de talento para la moda, Joshua es la viva imagen de la tesón y la constancia. El concursante se había presentado sin éxito a los castings de las anteriores ediciones. Esta vez, por fin, lo ha conseguido. «Los sueños se hacen realidad», ha dicho.

Primera prueba: homenaje a Karl Lagerfeld

La tercera edición del programa, que presenta Raquel Sánchez Silva, ha estado cargada de más nervios que puntadas. En el primer reto, el jurado ha rendido un homenaje a Karl Lagerfeld, uno de los diseñadores de moda más importantes del mundo y director de Chanel entre 1983 y 2019. Para dicha prueba, los concursantes han realizado uno de los cuatro diseños pertenecientes a diferentes firmas en las que trabajó Lagerfeld a lo largo de su carrera. Para ello contaron con el apoyo en plató de Arnaud Maillard y Álvaro Castejón, fundadores de la firma Alvarno y antiguos miembros de la plantilla del káiser. El resultado de casi todos fue bastante aceptable.

Joshua revela su drama familiar: no se habla con su madre desde hace años

El ganador de la prueba fue Joshua, quien quedó tercer duelista tras superar el resto. El de Tenerife recordó a su madre, a pesar de no mantener relación con ella. «A veces tu madre no está. No tengo relación con ella desde hace muchos años. Este premio hoy se lo voy a dedicar a ella. Aunque no esté en mi vida, la quiero. Mi pena es saber que está y no poder disfrutar de ella como mi madre». El que menos puntuación obtuvo fue el vestido de David, quien no pudo reprimir sus lágrimas. «Te aseguro que puedes, solo tienes que creértelo», le recordaba María Escoté. «Me da rabia que en una final no esté contento y no lo esté haciendo bien», admitía el joven.

Segunda prueba: un vestido de novia

En su segunda prueba, los finalistas han tenido que hacer una réplica de un vestido de novia de alta costura en La Tecnocreativa, una de las escuelas de moda más conocidas, creada por la firma Basaldúa. Una casa de moda nupcial de la que han salido varios vestidos que lucen en el Museo del Traje diseños. También han creado diseños para la princesa Nora de Liechtenstein, la princesa de Vidín o Paloma Cuevas en su boda con el torero Enrique Ponce. Allí, los finalistas han contado con el asesoramiento y los consejos de Rocío Ortiz e Isabel Goiri Basaldúa. «Si pensáis en la persona el éxito está asegurado», les ha aconsejado esta última. También han contado con los ánimos de tres ayudantes de excepción: Ainhoa Arteta, la actriz María Esteve y La Terremoto de Alcorcón.

Ainhoa Arteta demuestra sus habilidades como costurera

«Mi primer trabajo fue como costurera en un taller que hacía diseños para Bloomingale’s», recordaba Arteta. La cantante lírica, que ha ayudado a Begoña, le ha hablado de las cuatro veces que ha lucido un vestido de novia. «Estoy casada por cuarta vez. No soy de aventuras por ahí, me he casado con mis novios. Mi última boda fue preciosa. El vestido me lo hizo Isabel Zapardiez», detallaba.

Por su parte, María Esteve revelaba: «Me he criado entre vestidos». Por su parte, la Terremoto de Alcorcón ha dicho que Eduardo Navarrete, participante de la primera edición de ‘Maestros de la costura’, es quien le hace la ropa. «He hecho muchas incursiones en el mundo de la moda, sobre todo como observadora», bromeaba.

El resultado de este reto ha sido que David, uno de los ojitos derechos de Palomo Spain, quedara como cuarto finalista. A Margarita, en cambio, le han aplaudido su excelente labor. «Para nosotros eres la aprendiz más competitiva. Tratas siempre de dar lo mejor de ti, de superarte», le ha dicho Caprile. Begoña, que realizaba un vestido de novia lleno de detalles y bordados, ha sido la mejor de la prueba. «Considero que soy buena en costura. Lo hago con todo mi amor y lo hago todo muy bien y doy lo que el programa se merece», reconocía la aspirante.

Tercera prueba: un vestido de gala

Finalmente, el duelo final se ha celebrado en el propio taller de ‘Maestros de la costura’. Los jueces han presidido un homenaje a Carolina Herrera. Por este motivo, su hija Carolina Adriana Herrera, directora creativa de las fragancias de la marca, ha visitado el plató. La venezolana creó su primera fragancia, «212», hace 22 años. «Lo que más valoro de un diseño son los detalles», explicaba a los concursantes.

La prueba, que consistía en la confección de un vestido de gala, fue el examen definitivo de los finalistas. Se les exigía un trabajo impecable, así como espectacularidad y elegancia. Begoña presentaba un diseño de dos pieza, -vestido y chaqueta-, inspirado en su propia vida. «Yo soy una persona simple, pero a la vez bella. Una vez que te puedes quitar ese abrigo te ves a ti mismo, como ese abrigo, simple y sin complicaciones», decía la cocinera.

Joshua dejó boquiabierto al jurado con un espectacular vestido negro de pedrería. «Aquí hay muchísima artesanía, muchísimo amor, un trabajo depurado y este escote es un salto sin red. Es un trabajo realmente impecable, digno de cualquier alfombra roja», reconocía Caprile. Las palabras de Caprile delataron que el merecido ganador era el canario.