El presentador está indignado con Salvador Illa, que no quiso hacerse una PCR antes de un debate. A la colaboradora, por su parte, le parece una «vergüenza» cómo se están gestionando las vacunas del coronavirus.


Las últimas noticias sobre las vacunas del coronavirus en España traen de cabeza a Jorge Javier Vázquez, que se ha mostrado especialmente indignado con la polémica que rodea a Salvador Illa después de que no quisiera hacerse una prueba PCR antes de un debate electoral. El político fue el único que no se hizo la PCR previa, lo que ha despertado sospechas. Muchos se preguntan si el motivo es que se ha vacunado y de ahí su negativa.

«Si Salvador Illa se ha vacunado, a la calle»

“Vengo cabreado, no se hace la PCR y preguntan: ¿Es que se ha vacunado?”, apuntaba el presentador. “Quien acusa lo tendrá que demostrar. Si alguien te acusa, la persona que te acusa tendrá que demostrarlo… Si Salvador Illa se ha vacunado, a la calle. O que renuncie a su cargo, pero si los otros potencian esta historia… ¿Si se demuestra que no, qué haces? ¿Se quedan en su casa?”, decía. “Este tema me tiene muy encendido, lo siento mucho”, insistía el de Badalona: “También me tiene encendido el cambio climático».

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Lo cierto es que Jorge Javier había empezado la tarde con ganas de manifestar su enfado ante algunas cosas que están sucediendo en torno a las vacunas del Covid-19. Por eso ha arremetido contra algunos sectores del clero: «No entiendo que los obispos se cuelen en la cola… Si fuera obispo estaría deseando morirme para ver a Dios. Diría: ‘Qué ganas tengo de pasar este valle de lágrimas».

Por su parte, Belén Esteban aprovechaba que Jorge Javier sacaba el tema de las vacunas para aclarar que ella, que es diabética, sigue a la cola para recibir su vacuna. «Estoy esperando mi turno para que me toque. Y cuando me toque iré como cualquier ciudadano. Al que han vacunado es a mi marido porque es sanitario».

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La colaboradora se ha lamentado de que se hayan «colado muchos políticos que 700 personas a parte de los alcaldes, los familiares. Es una vergüenza. A esos que se han vacunado hay que mandarlos a su casa. Ya, haced las cosas bien, que no es tan difícil. Que hay gente que tiene mucho miedo. ¡Haced ya lo de la vacuna bien! ¡Que vamos los últimos! ¡Parece esto Eurovisión!”.

No es la primera vez que Jorge Javier Vázquez carga contra la clase política. En abril de 2020 lanzada duras quejas contra los líderes de nuestro país a raíz del estallido de la crisis sanitaria del coronavirus. «Este país va a salir adelante por gente como ella», decía al hablar de una mujer que había logrado superar la enfermedad después de 37 días hospitalizada y que consideraba un ejemplo de fortaleza y optimismo. «Ni por Sánchez ni por Casado ni por Rufián ni por Abascal ni por ninguno de ellos, vamos a salir por la gente que forma este país. Estas personas están mucho más a la altura de lo que lo está la clase dirigente, que son una auténtica vergüenza», arengaba.

Hace un año, Jorge Javier Vázquez hablaba del «asco» que le producía la actitud de la clase política

«No se puede ser más poco empático, más calculador, más frío… Hablo de todos los partidos políticos. Es bochornoso. Espero que vean estas imágenes y se den cuenta de que no nos pueden hacer pasar más vergüenza ni más asco», añadía. En aquel momento, cuando lanzaba estas declaraciones, España ya llevaba más de un mes confinada y la cifra de fallecidos aumentaba de manera alarmante. La incertidumbre era máxima y nada hacía presagiar que, un año después, el virus mortal iba a paralizar a millones de personas en el mundo durante tanto tiempo.

El día que se quejó de la actitud de los mandatarios, los principales partidos políticos participaban en un pleno en el Congreso de los Diputados. Una situación que el presentador calificó como «bochornosa». «Es una vergüenza. Que dejen a los muertos en paz», apuntaba. Desde el plató de ‘Sálvame’ pedía que se respetase el dolor de los familiares de los muertos por la enfermedad: «Dejen de jugar, de echarse los muertos en cara. Tengan un poco de decencia y respeto con la gente que no está».