La madrileña, de 24 años, se ha alzado como ganadora de ‘Masterchef 2020’. «Los sueños se cumplen», ha dicho tras ganar el talent culinario de La1.


La edición de ‘Masterchef’ más extraña de su historia ha llegado a su fin con un claro ganador. Ana Iglesias Panichelli se ha alzado como la mejor cocinera de los cinco aspirantes que han llegado a la final del talent culinario: Iván, Luna, Alberto, Andy y Ana. Todos ellos han puesto toda la carne en el asador en la última gala del programa de La 1 para conseguir el ansiado delantal blanco. Ha sido la empresaria y diseñadora de joyas la elegida para regresar a casa con un suculento premio de 100.000 euros. Eso… más un máster en Cocina, Técnica y Producto en el Basque Culinary Center. Además, publicará su propio libro de recetas. El segundo y el tercer finalista de la noche, que también recibirán formación en este prestigioso centro, han sido Andy, el abogado, e Iván, el concursante gallego.

«¡Quien la sigue la consigue!»

Ana, que ha presentado un menú compuesto que rendía tributo a la orfebrería que incluía un plato de ostras, un consomé de jamón con granizado de melón y, como postre, un «alfajor deconstruido». Su propuesta ha logrado de manera unánime el apoyo de los jueces, liderado en la final por Joan Roca. «Muy buen postre que culmina un menú inteligente. Es un plato de tres estrellas Michelin», valoraba el chef, reconocido con tres estrellas.

«Es algo que nunca me imaginé que pasaría y lo recordaré toda mi vida. Los sueños se cumplen. Si persigues tus sueños se consiguen. Entré aquí con un sueño, así que me quedo con eso. ¡Quien la sigue la consigue!». Estas han sido las palabras de la joven, de origen argentino, al conocer que era la ganadora.

Andy se queda a las puertas de la victoria

Andy, que se ha quedado con la miel en los labios, ha aceptado bien la derrota. Esperaba quedar segundo. «Solo puedo felicitar a Ana, que ha cocinado muy bien todo el concurso», reconocía. Este joven abogado de 26 años ha sido uno de los concursantes con más carisma y con mayor autoestima del programa. Un tipo singular que no cayó bien al principio pero ha conseguido ganarse el afecto de sus compañeros y de los jueces. «Eres original y me caes bien. Eres un buen tipo y te has ganado estar aquí y te has ganado mi respeto«, le decía Jordi Cruz al probar su menú, llamado «Vici». Con él quería dejar claro que se consideraba un ganador «por haber cumplido con unos objetivos propuestos: colgar a toga, ya olvidada. Y por mi victoria personal». Pepe Rodríguez, por su parte, le aconsejaba: «Atempera el discurso. Humanízate para que te entendamos todos y te queramos todos un poquito más».

Iván, el concursante gallego, tercer finalista

Iván, el concursante de A Coruña, también ha asumido con deportividad su tercer puesto. El gallego presentaba una versión muy personal de una tarta de Santiago que fue muy bien recibida por Roca y los jueces. «Gracias por el concurso que has hecho. Eres el gallo y el capitán de esta edición», le ha dicho Jordi Cruz tras degustar su propuesta.

Una edición marcada por la crisis del coronavirus

Al arranque de la gala final, Jordi Cruz recordaba a los finalistas que esta edición, marcada por el coronavirus, ha sido «la más complicada de todas» y que todos eran dignos de reconocimiento por su «esfuerzo, constancia, aprendizaje y muchísimo trabajo». Y destacaba que la verdadera prueba para todos ellos dará comienzo una vez que finalice el programa. En el futuro, ha subrayado, «hay que estar preparados para no perder la ilusión». Asimismo, admitía sin pudor cuál era su favorito. «Mi caballito ganador eres tú, pero te falta salir del cascarón. Estás invitado a venir a mi casa», le decía a Alberto. El exjugador de fútbol sala, junto a Luna, ha sido uno de los primeros en quedarse fuera de la final.

La presente temporada del concurso, que ha acompañado a la audiencia durante la cuarentena, culmina con cifras de audiencia récord. Porque antes de la final acumulaba el ‘share’ más alto de todas las ediciones (un 22,2 %, muy por encima del 14,9 % de la anterior). Los 2.893.000 telespectadores son el número más alto de los últimos tres años, con 1.038.000 más que en el 2019. El aumento del consumo televisivo durante el periodo de confinamiento ha sido decisivo en estos datos.

Durante la crisis del coronavirus no quedó más remedio que parar las grabaciones y varios concursantes pasaron más de 40 días confinados. Después del periodo de encierro obligatorio al que se ha sometido todo el país para frenar el avance de la pandemia se retomaba la recta final del programa.

El cabreo de Jordi Cruz ante el ave cruda de Saray

‘Masterchef’ echa el cierre, además, después de haber emitido una de las escenas más insólitas de su historia: la noche en la que Saray presentaba una perdiz cruda en una de las pruebas del talent. Un plato que puso por nombre «Un pájaro muerto en lo alto de un plato» y que desató la ira de Jordi Cruz, profundamente decepcionado ante aquella «falta de respeto», que consideraba «una vergüenza para todos».

Poco después de aquel episodio, que le costó la expusión, la andaluza pedía disculpas, arrepentida. «Me siento tan tonta y ver a mis compañeros me da mucha alegría. Me siento súper mal por la manera en la que me fui. Me me arrepiento tanto de haber sido tan tonta. Me dio como una embolia mental», se lamentaba.