La exGran Hermana ha hablado de sus problemas de salud y asegura que ha perdido un 57% de audición. Una noticia que empaña el gran momento profesional por el que estaba pasando


No corren tiempos buenos para Amor Romeira. Si en el aspecto laboral, la vida le sonríe debido a su trabajo como colaboradora de televisión y que está a punto de lanzar su single Mujeriego, una noticia sobre su estado de salud empaña su felicidad. ¿El motivo? La ex Gran Hermana ha perdido un 57% de audición, tal y como ella mismo ha desvelado.

Amor Romeira ha perdido un 57% de audición

«Queridos amores. En ésta semana me han pasado muchas cosas. La verdad que tengo que asimilar todo. Pero he recibido una mala noticia. Mi vida sigue hacia delante y seguiré fuerte y luchando. La vida no se acaba y hay que ser fuerte. Os iré contando!!», escribía hace unos días en su cuenta personal de Instagram.

Ahora ya sabemos a qué se refería con ese misterioso comentario que dejó preocupado a todos sus seguidores. Amor Romeira ha desvelado en la revista Qué me dices su problema de salud: «Tras hacerme unas pruebas, me confirmaron que tenía problemas auditivos, y muy graves», contaba. Y añadía: «Tengo que llevar audífono y más adelante tendré que ser operada», confesaba.

La pérdida de audición es algo genético

Tras confirmar la fatídica noticia y que sus problemas eran graves, ella se puso en lo peor, tal y como cuenta al citado medio: «Cuando me dieron la noticia me puse en lo peor. Me imaginé a mi abuela con su súper aparato en la oreja y se me vino el mundo abajo. Cuando me enseñaron cómo son los audífonos ahora, me tranquilicé», confesó.

Amor contó que su pérdida de audición es algo genético, ya que tanto su padre como su abuela son sordos. «En una conversación normal, pierdo un porcentaje muy alto de palabras, pero dice el médico que lo suplo, es como un sexto sentido que he desarrollado».

Además, la colaboradora de televisión está mucho más tranquila tras las palabras de los especialistas: «No se acaba el mundo porque hay soluciones. Ese es el mensaje que siempre me ha transmitido mi madre: podemos con todo, vamos pa’lante», cuenta-