El motivo que ha llevado a Alejandra Rubio al psicólogo

Alejandra Rubio ha vuelto a sorprender con su canal de Mtmad, en el que esta semana ha confesado por qué tuvo que acudir al psicólogo.

Gracias a Mtmad, Alejandra Rubio está demostrando a todo el mundo su verdadero yo. Además de presentar a algunos de los miembros más importantes de su familia, la hija de Terelu Campos ha compartido algunas experiencias que ha vivido y que cree que podrían servir a otras personas. ¿La última de ellas? Su paso por el psicólogo.

15Normalizando la situación

Más allá de contar su experiencia y los motivos que la llevaron a pedir ayuda profesional, Alejandra Rubio ha querido con su vídeo normalizar el ir al psicólogo. En su opinión, es algo que vendría muy bien a todo el mundo que no significa que se esté «loco», sino que se necesita ayuda para organizar algunas facetas de la vida.

14Reconoce que tiene un problema

Reconocer los errores propios no es algo fácil, pero Alejandra, que ha demostrado en más de una ocasión ser muy madura para su edad, no ha tenido problema en contar que tiene un «problema muy gordo» y que, cuando fue consciente del mal que le hacía a ella y a su entorno, decidió pedir ayuda profesional.

13Sabe que tiene mucho carácter

«Siempre he tenido un problema muy gordo que es que tengo muy mala leche», comienza explicando en el vídeo. Más allá de afectarla a ella, su mal carácter terminó perjudicando a su entorno, a los que más quería, su familia y sus amigos más cercanos.

12Es consciente de su ‘mala leche’

«Todos mis amigos, mi familia, Álvaro incluso… A todos los que preguntéis os van a decir lo mismo. Entonces hubo una época en la que me enfadaba por todo, todo me parecía mal, todo era horrible, todo era un asco y generaba un problema en mi vida porque siempre estaba de mala leche».

11Se dio cuenta de que tenía un problema

Fue entonces, cuando se dio cuenta de que siempre estaba de mal humor, cuando decidió pedir ayuda y acudir al psicólogo, lo que le fue fenomenal. «La verdad es que me vino fenomenal, me enseñaron cosas como que, cuando me enfadaba, no tenía que preguntarme por qué me estaba enfadando, porque cuando estamos enfadados todos tenemos nuestros motivos, sino el para qué, con qué fin, a dónde iba a llegar con mi enfado», explica Rubio.

10Ahora sabe gestionar mucho mejor sus sentimientos

«Aprendí un poco a gestionar mi mala leche, que la sigo teniendo porque tengo mucho carácter, que no ya es solo eso. El carácter y la forma de ser es para toda la vida, pero lo puedes gestionar, que es lo que hice yo», explica la joven.

9El psicólogo no es para gente «loca»

«La gente piensa que el psicólogo es para gente que no está bien de la cabeza, gente loca y tal, pero no es así. Mucha gente va al psicólogo y yo creo que es algo esencial porque te ayuda, es alguien con quien puedes hablar, una persona que siempre te va a dar consejos objetivamente. No es lo mismo hablar con un amigo, que te conoce y sabe tu situación, que con una persona que no es nada tuyo, que te va a dar consejo, los mejores que te pueden dar».

8Acudió a la consulta por su propia iniciativa

Si bien en muchas ocasiones suele ser el entorno el que ayuda a buscar ayuda profesional, en el caso de Alejandra Rubio no fue así. Fue ella misma la que quiso dar un giro a su vida, cambiar de actitud y comenzar a ser más feliz. «Yo no fui porque mis padres me dijeran nada, fui por mi propia voluntad. Un día dije, ‘creo que necesito un psicólogo’, fui y ya está, no pasa nada, no fui porque nadie me dijera que debía tratarme».

7Es vital saber cómo se es

Saber cómo es uno es algo importante y es que así es como una persona puede conocer que algo no va bien. Alejandra, por ejemplo, sabe que tiene carácter y, aunque no reniega de él, no quiere que la controle. «Soy una persona que se toma las cosas muy a pecho, soy susceptible a más no poder y siempre pagaba todo con las personas que más quería«, reconoce.

6Hacía daño a los que estaban a su lado

«Eso que dicen de que a quien más quieres, peores trabas, pues esa he sido yo durante mucho tiempo. A quien tenía más cerca siempre le caía todo el peso de mi vida, de mis problemas y mis locuras. Por eso decidí ir, porque veía que esa gente que estaba a mi lado lo pasaba mal por cómo yo me ponía, me dije que eso tenía que acabar».

5Una mujer muy positiva

Gracias a su paso por el psicólogo, ahora Alejandra es una mujer mucho más positiva que, además, ha desarrollado una nueva forma de ver la vida. «Cuando alguien me decía antes que le caía mal alguien sin conocerlo, ¡no lo podía entender! Ahora lo entiendo… Es porque esa persona te transmite mala vibra. Ahora que he aprendido a ser súper positiva, con energía positiva. Para mí es como que la gente que tiene buena energía va en su burbuja de luz, concuerda contigo y te da esa cosa de buena energía».

4Los buenos pensamientos atraen cosas buenas

«Es súper importante, por ejemplo, ser muy positivo, pensar siempre en cosas buenas, no hacer mal a la gente. Uno de los problemas que yo tenía, y que creo que todavía tengo un poco, es que cuando conozco a alguien que no me gusta es imposible ya que me guste. La gente que te mira por encima del hombro creo que tiene muy poca autoestima, o la gente que esta todo el rato mirándote…», explica para después desvelar que pensar en positivo funciona. «Cuanta más energía buena tengas, mejor te van las cosas en la vida. Yo lo he comprobado de primera mano», asegura.

3No solo estaba enfadada, también había secuelas físicas

Sus enfados no solo afectaban a su carácter, sino también a su salud. «Creo que he aprendido mucho al ser así, soy más libre, me he quitado un peso de encima en mi vida porque antes era todo estrés. Hubo una época que me salían herpes en la cara por estrés, ¡espero que ahora no me salgan que estoy estudiando para selectividad!  Antes me salían por el simple estrés de la mala vibra que tenia de ‘todo está mal’».

2Quiere que deje de ser un tabú

«Los psicólogos no solo arreglan la mala leche, como a mí, yo es que tenía mucha ira y nada de paciencia, no aguantaba a nadie. También te ayudan, por ejemplo, si estás depresivo, si tienes una mala racha… Hay mucha gente que se toma muy mal esto, como si fuera un tabú a día de hoy, mucha gente que le dices que vas al psicólogo y te dice ‘¿qué te pasa?’. ¿Por qué te tiene que pasar algo? Voy al psicólogo porque me apetece y punto, ¿hay algún problema? Es que la gente tiene una idea tan mala de los psicólogos que no me gusta».

1Se está planteando volver al psicólogo

«Sí que me gustaría volver porque lo hecho en falta a veces, cuando una persona te aconseja así, lo hecho mucho en falta. Me encanta ir al psicólogo, me ha arreglado la cabeza esta de loca que tenía (entre risas). No ha hecho que se me quite la mala leche, ojo, que sigo teniendo para dar y repartir a todo el mundo, pero que la gestione. Que solo me enfade cuando realmente valga la pena y no esté todo el día enfadada por tonterías».