La princesa Leonor se convierte en la gran protagonista de la entrega de los Premios Princesa de Girona, celebrados en el CaixaForum, en Barcelona


Después de los Premios Princesa de Asturias, la entrega de los Premios Princesa de Girona es la segunda cita más importante en la agenda oficial de la Princesa Leonor. El año pasado la pandemia obligó a suspender el acto. Por ello este 2021 había todavía más expectación por ver la Familia Real al completo en Barcelona para la entrega de los galardones. La Princesa de Asturias ha tenido todo el protagonismo y ha demostrado la soltura y profesionalidad con la que se maneja ya en este tipo de actos. Además de su buen manejo del catalán; que ha ocupado gran parte de su discurso. Si por la mañana se reunieron con los premiados de las pasadas ediciones en el Palacio Albéniz; el gran acto ha llegado con la entrega de los galardones a los premiados de las ediciones de 2020 y 2021 en el CaixaForum. Un evento en el que la Princesa Leonor ha centrado de nuevo toda la atención gracias, en parte, a su magnífico look.

El gran cambio de la princesa Leonor

Hace un par de semanas veíamos a la heredera en el acto de condecoraciones de la orden del Mérito Civil, en el Palacio Real, con motivo del VII aniversario de la proclamación de Felipe VI. Fue en ese acto cuando comprobamos que ya había dado el salto definitivo en su estilo y por primera vez la veíamos con un vestido azul «de persona mayor» y sus tacones de Carolina Herrera. Lució un diseño de Vogana, firma sevillana especializada en trajes de invitada, muy acertado para la ocasión. Hoy, en la entrega la entrega de los Premios Princesa de Girona; Leonor también ha elegido un diseño ideal, con el que ha vuelto a dejar muy patente el gran cambio que ha experimentado en cuestión de estilo desde presidió la entrega de estos galardones en 2019.

El perfecto look de la entrega de los premios Princesa de Girona

En 2019 Leonor presidió por primera vez la entrega de estos premios, coincidiendo con el décimo aniversario de la Fundación. Todavía con el estilo aniñado, que tanto tiempo le costó abandonar; la Princesa eligió un traje rojo de tweed con un vestido y una chaqueta corta con botones dorados, que acompañó con unas manoletinas en el mismo tono.
En esta ocasión el estilismo fue muy acorde con el acto y también con el nuevo estilo de la Princesa; pero con claros guiños al estilismo que eligió hace ya dos años. Y es que, al igual que hizo en 2019, la Princesa ha optado por un total look en color rojo. En esta ocasión, con un vestido mucho más adulto y elegante, en crepé con unas preciosas mangas formadas por pliegues y con un diseño ceñido a la cintura; firmado por la marca marbellí Bgo & Me, que ya está agotado. Como ya hizo en su primera vez en los Premios, también ha elegido unas bailarinas rojas para rematar el conjunto. En este caso de la firma canaria Mathilda Shoes.