La modelo sabe cómo acertar en cada aparición. Lucía Rivera ha dado en el clavo con un look que es perfecto para una tarde relajada en la ciudad y que además te resultará muy fácil replicar.


Hay looks para ocasiones especiales y días que requieren de un look que sea favorecedor pero que a la vez resulte cómodo. Y parece que Lucía Rivera ha dado con el mejor para una tarde de paseos por la ciudad, de compras o de tardeo con los amigos.

Un día callejeando por la ciudad

La modelo ha mostrado en sus redes sociales un estilismo que bien puede servir de inspiración para esos días en los que necesitamos un plus de comodidad. Y es que además puede resultar de lo más fácil de replicar, porque parte de básicos a los que, eso sí, les ha dado un giro y además ha conjuntado con mucha habilidad.

Lucía Rivera ha elegido para pasear por el centro de Madrid unos pantalones de pinza de tono camel. Los suyos son anchos, y largos hasta el tobillo y los conjunta con una camiseta básica, con escote a pico, el más favorecedor para todos los tipos de cuerpo.

Combinaciones de colores básicos

Esta combinación entre color camel y negro es infalible, y además Lucía la utiliza del modo más favorecedor, ya que no a todo el mundo le sienta bien el tono arena. Hay a quien le apaga el rostro y no le favorece, por lo que, con este orden, camiseta, jersey o chaqueta oscura y pantalón de este tono, nos aseguramos de seguir la tendencia y puede que nos veamos más favorecidas.

Acompaña el conjunto una chaqueta vaquera con corte de americana que parece que va a ser tendencia en los próximos tiempos. No sabemos quién firma la de Lucía, pero sí que algunos de los grandes, como Alexander McQueen tienen su propia versión. Por suerte, también la hay disponible en algunas de las tiendas low cost, que han preparado sus propias versiones.

Poner la atención en el suelo

Para cerrar el conjunto, la modelo aboga por el calzado por antonomasia de esta época: las zapatillas deportivas. En su caso, unas de tenis, con un diseño clásico, de color blanco, que rebajan el look sin pasarse y además lo dotan de actualidad.

El calzado cómodo llegó hace un par de años para instalarse en cualquier look y parece que es una moda que va a quedarse por lo menos una temporada más. Las zapatillas están ahora a la altura de los zapatos de salón y de los Oxford, a los que han sustituido en muchos ambientes, para alegría de quienes no quieren ni escuchar hablar de los tacones.