Parece que los colaboradores de Mediaset han cambiado su forma de vestir. Han pasado de llevar looks elegantes a apostar por conjuntos algo decepcionantes.


Al encender la televisión, era bastante común ver a los colaboradores de Mediaset luciendo sus mejores galas en los diferentes platós de su grupo. Por la mañana, en Ya es mediodía lo normal era encontrarse a tertulianas como Marta López o a Rosa Benito charlando sobre diferentes temas de la actualidad del corazón en bonitos vestidos, camisas o faldas. Por la tarde, en la franja que ocupa Sálvame Diario, no era raro disfrutar del programa pero también de los estilismos de sus comentaristas. Desde Lydia Lozano a Mila Ximénez o Gema López, todas coincidían con prendas de diario pero bastante elegantes y favorecedoras. Vestidos de aires boho, camisolas y kaftanes de inspiración hippie y conjuntos de dos piezas que, aunque en los colores más llamativos, eran especialmente adecuados.

Incluso los fines de semana, cuando todos estamos tirados en casa con nuestro pijama, María Patiño salía al frente de Socialité y nos daba una de sus muchas lecciones de estilo. Mediaset era, sin duda, la fábrica de modelitos televisivos más acertados. Sin embargo, esto es cosa del pasado, pues las colaboradoras más mediáticas (y estilosas) de Telecinco han dado un giro radical a su estilismo y ahora, en lugar de  vestidazos, trajes y elegantes faldas; llevan sudaderas XXL, vestidos de algodón de corte juvenil y con dibujitos y hoodies que no nos convencen ni un pelo. Un cambio que no entendemos muy bien y que no nos apasiona demasiado.

¿Qué le pasa a Mediaset y al estilismo de sus colaboradores?

Las 24 horas del día y los siete días a la semana, durante años, la parrilla televisiva de Telecinco nos ha estado dando alegrías estilísticas. Sin embargo, parece haber llegado ese momento en el que nuestras tertulianas favoritas han querido decir basta y apostar por prendas más cómodas pero quizás menos elegantes; prendas que nos chocan pues todas las caras de la cadena, de alguna forma o de otra, se habían convertido en inspiración  diaria a la hora de vestir.

Aunque nos duela reconocerlo, creemos que las periodistas y comentaristas más divertidas de la televisión han patinado de lo lindo con sus últimas decisiones estilísticas. Y es que prácticamente todas han acudido a sus puestos de trabajo con estilismos que, aunque les sientan bien (ellas se pueden poner hasta una bolsa de basura), no son tan bonitos como querríamos. Los vestidos, sudaderas y camisetas que han elegido en sus últimas apariciones en los platós de Mediaset no nos parecen tan elegantes como nos gustarían. Son más bien decepcionantes y poco adecuados para el momento; demasiado informales i incluso infantiles. ¿Qué os parecen a vosotros? ¿Estáis de acuerdo?