La actriz Angelina Jolie ha reaparecido en París junto a sus hijos con unos looks totalmente diferentes a los que nos tiene acostumbrados. Parece que su estilo ha cambiado


Angelina Jolie no es amiga de la sobrexposición. De hecho, desde que se hizo oficial su separación de Brad Pitt es complicado que los paparazzi la fotografíen en algún lugar. Pero la actriz estadounidense ha viajado a París con sus hijos y allí se les han visto yendo y viniendo, haciendo turismo por la capital francesa. Lo que han dejado patente estos paseos es no solo la buena relación entre madre e hijos, también que la actriz ha cambiado su estilo a la hora de vestir.

En sus paseos por París ha elegido looks veraniegos, sencillos, pero apostando por una gama cromática a la que no nos tiene muy acostumbrados: los tonos claros. Lo hizo primero con un vestido camisero y lo ha repetido con un estilismo de día en clave safari que ha enamorado a los parisinos y que podemos copiar sin demasiado esfuerzo, porque la sencillez, los tonos y los tejidos son la clave para acertar.

El lino, el protagonista del verano

Se trata de un traje tan elegante como apropiado para los veranos en esa latitud, porque es un dos piezas fabricado en lino, un tejido fresco y con un apresto natural que hace que estructure muy bien. Lo acompaña con unos stilettos en el mismo tono y una camiseta básica de manga corta, blanca, una prenda básica que forma parte de su armario habitual, que está plagado de prendas básicas que conjunta otras más llamativas.

Y aunque como vemos, esa tendencia a los básicos se mantiene, la novedad está en los tonos. Atrás parecen haber quedado aquellos looks en tonos oscuros que la acompañaban tanto en las alfombras rojas como en sus salidas personales. En París todo el más luminoso, aunque sin perder la personalidad.

Un armario clásico y elegante

Porque, a pesar de haber vivido épocas convulsas en las que ha sido el centro de atención, el estilo de Jolie es, desde hace décadas, uno de los más sobrios de Hollywood. La discreción es su seña de identidad desde hace décadas, tanto en lo personal como a la hora de vestir.

Por norma general sus looks están basados en líneas rectas o cortes sencillos, incluso en muchas de las grandes alfombras rojas prescinde de las florituras y apuesta por diseños minimalistas y sin artificios.

Siempre se decanta por diseños monocromáticos o por combinaciones de dos colores como máximo. Tanto es así, que es complicado recordar estilismos suyos ya no con alguna excentricidad, simplemente con algún estampado.

Para sus paseos de estos días en París con sus hijosha mantenido esa esencia y esa sobriedad que la han convertido en una de las mujeres más admiradas de Hollywood. El menos es más y buscar la aparente simplicidad. Aunque, como siempre, en la ciudad de la luz, todo en su estilismo case a la perfección.