Siempre se ha dicho que Tamara Falcó es la mejor heredera de su madre, Isabel Preysler, pero con permiso de la marquesa de Griñón, Ana Boyer también ha sabido aunar ese estilo clásico y sofisticado que ha convertido a su progenitora en un icono de nuestro país. A sus 33 años, la joven ha depurado un armario perfectamente seleccionado en el que los vestidos de corte lady son un must, también los trajes sastre o las camisas. Atenta porque no solo abrimos el armario de la mujer de Fernando Verdasco para descubrirte sus mejores looks, además te damos sus claves para ir impecable. 

Clásico y atemporal, así es el vestidor de Ana Boyer. Aunque le encanta la moda y está atenta a las últimas tendencias, no se guía por ellas. Sabe mejor que nadie cuál es su estilo y nunca se atreverá con modelos demasiado arriesgados. Es fiel a las tendencias más clásicas, los modelos que nunca pasan de moda y una paleta de colores neutra. Sofisticada, pero sin estridencias, y con los complementos justos y necesarios. Habitualmente opta por un buen bolso que realza un gran look y unas joyas sencillas.

El estilo infalible de Ana Boyer

Uno de los colores favoritos de las hija de Isabel Preysler es el blanco, también los tonos claros. Sabe que son siempre un valor seguro y que un look total white es infalible para cualquier compromiso importante. Le sientan fenomenal los trajes sastre a los que saca el máximo partido, bien sea conjuntados con una camisa o combinados con un chaleco que otorgue esa clave de distinción a su estilismo.

Para sus citas más destacadas, desde importantes acontecimientos a bodas o bautizos, opta siempre por un vestido con el que brillar al máximo. Habitualmente acierta con los diseños de cóctel ajustados a la cintura. Aunque para las fiestas de mayor postín es cuando saca toda su artillería y despliega el máximo glamour. Es entonces cuando nos hace soñar con diseños de raso, paillettes… Tot-Hom es una de sus firmas favoritas y en la que confía habitualmente. Así lo hizo durante el 40 cumpleaños de su hermana Tamara Falcó donde fue una de las más elegantes con un vestido de corte asimétrico de inspiración nupcial.