La Sala II del Tribunal Supremo ha confirmado la condena de siete años de prisión que la Audiencia de Madrid impuso en el año 2018 a María Teresa Rivero, expresidenta del Rayo Vallecano y viuda del empresario José María Ruiz Mateos. El motivo sería cuatro delitos contra la Hacienda Pública en el IVA y el IRPF del equipo de fútbol en 2009 y 2010. En el caso, también está imputado el que fuera apoderado del club Jesús Fraile. Ambos habrían defraudado un total de 8,4 millones de euros, según la sentencia. Además de los siete años de prisión, tendrán que pagar entre los dos una multa 16,4 millones de euros e indemnizar conjuntamente a Hacienda con la cantidad defraudada de 8,4 millones de euros.

Teresa Rivero recurrió a la sentencia de 2018

El 16 de julio del año 2018, la Audiencia imputó a Teresa Rivero pero no era una sentencia firme, por lo que la viuda de Ruiz Mateos tenía la oportunidad de recurrir a la misma. Así lo hizo, pero el Supremo ha desestimado íntegramente los recursos de tanto Rivero como Fraile. Ambos son condenados a 2 años de prisión por cada uno de los 2 delitos relativos al IRPF de 2009 y 2010, y a otros 2 años por el relacionado con el IVA de 2009, y a 1 año más por el IVA de 2010. En total, 7 años de cárcel para cada uno.

Al margen de la condena a María Teresa Rivero y Jesús Fraile, el Tribunal Supremo sí ha estimado parcialmente el recurso del Rayo Vallecano. En su momento, la Audiencia de Madrid condenó como responsable de dos delitos contra Hacienda por el IRPF y el IVA de 2010, con penas, en el primer caso, al pago de una multa de 1 millón de euros, y en el segundo, al pago de una multa por importe de 97.276 euros. El Supremo ha absuelto al club por su fraude del IVA, pero sí han decidido mantener la condena por el delito relativo a la IRPF.

El Supremo da la razón al club destacando que no era procedente exigir responsabilidad penal a la entidad por los hechos ocurridos antes de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio. En dicha ley se estableció la responsabilidad penal de las personas jurídicas, lo que tuvo lugar el 23 de diciembre de 2010. Por este motivo, los magistrados han absuelto al Rayo Vallecano por su fraude del IVA, pero no la condena por el delito relativo al IRPF. Las costes de la cifra que deberán abonar deberá concretarse en ejecución de sentencia por la Audiencia madrileña.

Por si fuera poco, el Rayo Vallecano también es condenado a la pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas. Además, no podrá beneficiarse del derecho de los beneficios o incentivos fiscales o de la Seguridad Social durante el periodo de nueve meses.

Teresa Rivero, al borde del desahucio

La viuda de Ruiz Mateos está viviendo sus años más complicados. En 2015 perdió a su marido. Apenas dos años después, en 2017, fallecía su hija Socorro a los 57 años a consecuencia de la leucemia que padecía. Dentro de poco, para más inri, a Teresa le llegará la orden judicial por la que deberá abandonar su domicilio en Aravaca. El resto de sus propiedades (la de Somosaguas y la del Puerto de Santa María, en Cádiz) están embargadas. Teresa Rivero está al borde del desahucio del dúplex de Aravaca donde reside y que está a punto de ser embargado. Lleva así varios meses pero el hecho de la pandemia provocada por el coronavirus habría podido retrasar el proceso judicial que le llevaría a perder la única propiedad que le queda.

A estos problemas económicos y a la posibilidad de entrar en prisión, se le suman sus problemas de salud y de movilidad, propios de la edad. Lo cierto es que Teresa Rivero sale muy poco de su vivienda, y cuando lo hace es con ayuda de un bastón. Sus problemas con el Rayo Vallecano no son los únicos en los que se ha visto envuelta, pues también seis de sus hijos se encuentran en prisión. Uno de sus mayores temores es morir antes de ver a seis de sus trece hijos fuera de la cárcel de Aranjuez. Los seis hijos varones de Teresa Rivero se encuentran entre rejas. Para sobrellevar la situación, se refugia en Dios. Los Ruiz-Mateos, miembros del Opus Dei, siempre se han caracterizado por su ferviente fe.

A todo esto hay que sumar la guerra interna en el seno familiar. Su hija Begoña se ha querellado contra todos sus hermanos por la herencia. Las propiedades heredadas al morir Ruiz-Mateos estaban cargadas de deudas. Y el dinero de Nueva Rumasa, que está buscando la Audiencia Provincial, no aparece.