La hija de María Teresa Campos se ha abierto en canal y ha reconocido que se creó una coraza para protegerse de los demás.


Terelu Campos se ha abierto en canal como nunca antes lo había hecho. La hija de María Teresa Campos se ha enfrentado a ‘Las escaleras de las emociones’ de ‘Viva la vida’ y ha confesado la culpa que siente por no haber disfrutado más de su hija, Alejandra Rubio, cuando era pequeña. Además, la colaboradora ha presumido de su gran patrimonio, sus amigos, y ha incidido en la faceta negativa de ser hija de quién es.

Terelu Campos ha echado la vista atrás y ha hablado abiertamente sobre la infancia de su hija y cómo tuvo que compatibilizar su trabajo con su cuidado. La colaboradora de ‘Viva la vida’ se ha remontado a su paso por Telemadrid y ha reconocido que hacía lo imposible para poder llevar todos los días al colegio a su pequeña. «Tengo la sensación de que se me han escapado muchas cosas de ella. En Telemadrid habían confiado en mí, tenía una responsabilidad e invertí mucho tiempo en ello. Me equivoqué en que hubo una infancia que yo me perdí… luego la disfrutaba en verano», afirma. Después de esto, la hermana de Carmen Borrego ha admitido que tiene un gran defecto como madre: «No sé jugar, soy una madre que da protección, pero no sé jugar».

Los aspectos negativos de ser la hija de María Teresa Campos

Conforme avanzaba bajando escalones, Terelu Campos se iba confiando aún más y reconocía que lo más valioso de su vida, además de su familia, eran sus amigos, a quienes los tacha de ser su gran patrimonio. De la misma forma, ha hecho hincapié en que en numerosas ocasiones ha sentido decepción por aquellas personas que han jugado con ella.

Asimismo, la excolaboradora de ‘Sálvame’ ha insistido en que en varias ocasiones se ha beneficiado de ser hija de «una de las profesionales más grandes de este país», aunque esto en multitud de momentos ha supuesto más una carga. «Recuerdo una vez que por motivos de trabajo me dijeron que yo cobraba menos por ser hija de mi madre«, afirma con indignación y frustración. Acerca de sus decepciones, la hermana de Carmen Borrego lo tiene claro y fija su pensamiento hacia ella mima: «Estoy decepcionada conmigo por haber dado mi cariño y confianza y compañerismo a personas que lo han pisoteado. La culpable soy yo. He tenido que escuchar que ser amigo mío convierte en menos profesional a las personas. Volvería a hacer porque sino no sería yo, aunque te lleves la hostia, más vale esto que perderte».

Sobre la gente que la tacha de ser una soberbia, admite que siempre le ha molestado que le adjudiquen ese adjetivo puesto que es una persona muy tímida y eso da la sensación de que es muy altiva. «Que se haya jugado con mi trabajo me parece algo muy serio, no sería capaz de hacerle eso a alguien«, insiste.