«Fui una mujer maltratada», ha revelado la cantante, a quien la música la salvó de «vivir con una persona que no me hacía nada bien».


Este martes, Soraya Arnelas ha concedido una entrevista a Pilar Jurado en su programa de Youtube, «Pilar & Friends». La cantante ha charlado con la soprano, compositora,  directora de orquesta y vocal de la Junta Directiva de la Academia de las Artes Escénicas de España sobre su profesión y los últimos cambios que se han producido en su vida. También ha recordado cómo su vida cambió por completo en el año 2005, tras su paso por ‘Operación Triunfo’. Y cómo su éxito en el concurso la salvó de una relación sentimental marcada por los abusos.

«Yo nunca había estado cerca de la música. Lo más cerca que estuve de la música era la cadena de mi padre. Necesitaba cambiar mi vida. Yo soy de pueblo, de Valencia de Alcántara, un pueblo en Cáceres, en Extremadura», ha recordado la cantante. «Cuando empecé con aquellas inquietudes artísticas no había medios. Con 17 años me vine a Madrid. Le dije a mi madre que quería ir a la escuela de Cristina Rota para ser actriz. Lo de cantantes me sonaba a algo imposible. Me vengo a Madrid. Hago las pruebas del casting en el mes de septiembre. Fui con muchas expectativas. Me creí que en ese momento me iban a coger. Yo había actuado mucho y había cantado mucho delante de los espejos y yo me creía que me iba a comer el mundo».

«Me dijeron que no y mi madre me dice: «Somos humildes. No tenemos dinero para que te quedes un año en Madrid. O te quedas y te pagas tus gastos o te vuelves al pueblo. Y yo dije: ‘Todo, menos volver'», proseguía la artista en su relato. «Mi madre me metió en una residencia de monjas. Estuve trabajando en Telepizza, en Zara. Con lo poco que ganaba hice el curso de azafata de vuelo y a los tres años de estar volando me di cuenta de que el glamour de la aviación se había perdido. Me seguía llamando a la puerta el tema de lo artístico».

«Fui una mujer maltratada

psicológicamente y físicamente»

Al recordar aquellos años intentando luchar por su sueño, Soraya ha rememorado la complicada situación personal que estaba viviendo. «Entonces yo tenía una pareja que era de todo menos buena persona. Era un tipo bastante nocivo, un tipo que me maltrataba psicológicamente y físicamente. Después de mucho pensármelo después de ver un casting de ‘Operación Triunfo’ decidí presentarme», narraba.

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«Me agarré a esta oportunidad porque si yo no me hubiera ido a ese casting de ‘OT’ no sé cómo hubiese terminado hoy en día. A mí la música me salvó la vida. Fui una mujer maltratada psicológicamente y físicamente. Lo que pasa es que nunca lo conté», detallaba.

«No me apetece hablar de ello, pero lo cuento como parte de mi evolución»

El motivo por el que habla de esto ahora forma parte del momento que está viviendo: «Después de tantos años no me apetece hablar de ello, pero lo cuento como parte de la evolución que he tenido. Para que la gente sepa cómo soy, quién soy, por qué he llegado hasta aquí. La música me salva de estar viviendo con una persona que no me hacía nada bien».

«Nosotras nos conocimos precisamente en un concierto benéfico contra la violencia de género», apuntaba Pilar Jurado. «Entonces te noté absolutamente entregada, pero no sabía tu historia. Y cuántas mujeres que no han contado su historia les ha cambiado la vida».

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En su entrevista con Pilar Jurado, Soraya ha hablado de su reciente mudanza: «Me mudé a una casa hace tres meses y ha habido muchos cambios. Todavía estoy situándome en esta casa nueva. Soy una mujer que si no hay trabajo me lo invento».

«Soy muy seria trabajando»

Se considera «una mujer transparente en la una sociedad anclada a un pasado machista. Cuando me he mostrado demasiado positiva, alguna mujer me ha recriminado que cómo podía ser tan positiva. Es que amo mi profesión». También admite que es una mujer de carácter. Por eso al principio de su carrera le costó «encontrar mi sitio. No se me aceptaba, como por ejemplo a Chenoa, porque somos un perfil de mujeres que no gusta. No gustaba el perfil de mujer que éramos. He dado muchos puñetazos encima de la mesa porque no me apetecía hacer determinados proyectos. Soy muy seria trabajando, pero los puntos sobre las íes. Y sacarme de algo que no me gusta, no. Me he ido haciendo respetar con los años».