Soraya es una mujer vital y entusiasta. Y también pasional. Eso se nota en su forma de ser y de cantar. Y también de querer. La cantante adora por encima de todo a su hija, Manuela, y a su pareja, Miguel Ángel Herrera. Luego está la familia, los amigos, su carrera… Y Marruecos. Porque lo que Soraya siente por el país vecino es puro amor.

Tanto que Soraya ha dicho en más de una ocasión que en otra vida tuvo que ser marroquí. Le gusta su cultura, su música, su comida y sus gentes… Y en especial siente debilidad por Marrakech, una ciuda que ha visitado en infinidad de ocasiones.

Sin embargo hasta ahora había un sueño que le faltaba por cumplir: dormir en un sitio muy especial, en el espectacular hotel La Mamounia, uno de los rincones preferidos de la recordada Carmen Ordóñez.

La propia Soraya ha dicho que había estado allí muchas veces, pero nunca se había alojado en él. Pues: ¡prueba superada!.

Además, tal y como podemos comprobar en las imágenes que ha subido a su Instagram, Marruecos, Marrakech y el desierto despiertan el lado más «místico» y poético de la cantante. «La vida es un desierto y la llave para aguantar es la humildad y la paciencia», escribe.