La duquesa de Huéscar conseguía eclipsar todas las miradas con un diseño estilo túnica en color malva.


La ciudad de Toledo ha sigo testigo este viernes de la boda de Jaime Palazuelo y Micaella Rubini. Un romántico ‘sí, quiero’ en el que Sofía Palazuelo, la hermana del novio, se ha convertido en la otra protagonista de la jornada. La pareja ha reunido a familiares y amigos en la parroquia Santiago el Mayor de Toledo y el posterior banquete ha tenido lugar en un enclave estrechamente ligado a la familia del novio, el Palacio de Galiana.

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La duquesa de Huéscar conseguía eclipsar todas las miradas a su llegada a la iglesia. Lo hacía junto a su marido, Fernando Fitz-James Stuart y Solís, con un diseño estilo túnica en color malva y sandalias de pulsera. Como complementos portaba una llamativa gargantilla con detalles flores, pendientes largos con brillantes y perlas y clutch estampado. El matrimonio ha llegado junto al resto de invitados muy sonriente a bordo de un tren turístico que les acercaba al templo.

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La novia, Micaella Rubini, que se dedica al sector del marketing, ha brillado con un elegante y sencillo vestido de tirante fino estilo lencero. Llevaba el cabello recogido en un moño que despejaba su rostro y portaba también un velo. Como ramo ha apostado por uno sencillo en el que destacaban las flores blancas. Por su parte, Jaime Palazuelo llegaba del brazo de su madre y madrina, Sofía Barroso, con un elegante chaqué.

La joven, que proviene de una de una conocida familia de la alta sociedad peruana, se ha mostrado muy sonriente en todo momento. Más si cabe a la salida de la iglesia cuando una vez los nervios propios del principio ya habían desaparecido y la pareja ya había sellado su amor como marido y mujer.

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Un discreto romance

Los novios han puesto el broche de oro a su historia de amor con esta preciosa boda en Toledo. Tras el ‘sí, quiero’ abandonaban la zona destino al Palacio de Galiana en un vehículo deportivo biplaza. La pareja, que ha vivido parte de su discreto romance en Lima, ha decidido contar con un enclave muy ligado a la familia del novio. El banquete y la posterior fiesta se ha celebrado en el palacio Galiana, un edificio de origen medieval, que pertenece a la familia Palazuelo desde mediados del siglo XX.

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Se trata de una propiedad asentada en un enclave privilegiado -a orillas del Tajo- y desde donde se pueden observar unas preciosas vistas a la ciudad de Toledo. Construido en el siglo XI por el Rey Al Mamun, actualmente acoge eventos de diversa índole. También ha servido como escenario para la grabación de series de carácter medieval e histórico.