Son muchas las cuestiones que Rocío Carrasco ha contado en ‘Punto de partida’, el episodio final de su serie documental, ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Desde su intento de suicidio a la manera en la que le han afectado las declaraciones de Antonio David Flores y de Rocío Flores en televisión.

Una noche más, la hija de Rocío Jurado ha contado en primera persona su dilatada y dolorosa biografía, marcada por la difícil relación con el padre de sus hijos, al que ha estado enfrentada en los juzgados durante 25 años. Y de cuya guerra le han quedado importantes secuelas psicológicas. Lleva en tratamiento psiquiátrico desde hace 10 años. En gran medida, su enfermedad le ha impedido salir a la palestra a defender su verdad. Una verdad que ha contado ahora porque se siente con fuerzas para hacerlo.

«Puedo estar deprimida, hundida… pero loca no estoy»

Carrasco sigue recibiendo ayuda para superar su depresión, pero intuye que está en la recta final. «Estoy en ello. Eso no es una cuestión de la que salgas de la noche a la mañana y que te levantes y digas: estoy maravilloso, ya no tengo depresión», ha contado en la entrega final de su docuserie. «No se sale tan rápido. Sé que terminaré saliendo. Estoy a muy poco de salir, pero hay mucha gente que no tiene capacidad o la ayuda o los medios suficientes para poder emerger de ahí. Se habla con mucha libertad y con poco respeto de una enfermedad que es muy jodida».

«Estoy en tratamiento desde el año 2011 y estamos en el 2021. Sí. Puedo estar muchas cosas: puedo estar deprimida, hundida, frustrada porque vea que no se hace justicia. Puedo tener muchas cosas, pero yo loca no estoy», zanjaba.

rocio carrasco
© Telecinco.

A medida que ha ido avanzando el documental, Rocío se ha ido sintiendo poco a poco más segura. «Se me va quitando el miedo poco a poco, gracias a Dios. Él (Antonio David Flores) quisiera que yo siguiera con miedo, en mi casa metida, sin trabajar, sin salir y sin entrar, sin relacionarme. Eso es lo que él quiere, pero no lo va a conseguir. No ha tenido huevos», ha subrayado. «No lo ha conseguido no solo por mí sino porque gracias a Dios estoy rodeada de mi gente, que me ayuda cada día que me levanto y que han estado conmigo cada día de mi vida. He puesto de mi parte, pero no me han dejado estar sola nunca. Que no se vaya a creer nadie que yo no tengo gente que me quiere».

«Tiene que volver a florecer la persona que yo era»

La ex de Antonio David tiene claro que debe mucho a su marido, Fidel Albiac. «Tengo un marido que ha estado 24 horas del día a mi lado. Tengo a mi suegra que ha sido la persona más maravillosa que he conocido en este mundo, aparte de su hijo. La persona más honesta y a la cual estoy inmensamente agradecida, porque ha sido como mi madre. No estoy sola, que es lo que él quería. Esta fuerza me viene porque ya está bien. Ya tiene que volver a florecer la persona que yo era».

Ahora afronta el futuro con optimismo y más energías que en el pasado: «Ahora a intentar dejar de malvivir. A intentar vivir e intentar hacer una vida medianamente normal dentro de mis posibilidades, intentar seguir para adelante. Intentar terminar de curarme. Porque yo de esta me tengo que curar. ¿Que me va a llevar tiempo? Lo sé, pero yo puedo», ha confesado. Se arrepiente de muchas cosas, pero si volviera a nacer actuaría de la misma manera: «Cometería los mismos errores… Pero esos 20 años de silencio me han permitido mantener intacto mis principios».

Está preparada para lo que le depare el futuro, aunque se produjeran nuevos ataques hacia ella. En ningún caso volverá a quedarse callada: «Estoy aquí, ahora que venga quien quiera. Ya está bien de callarse y de amedrentarse. Que haga cada uno lo que quiera, que aquí estoy». Y ha lanzado un mensaje muy contundente a su ex: «El de arriba no se queda con nada de nadie y de una manera o de otra, todo el mal que hacemos aquí, lo pagamos aquí. Y creo que ha llegado el suyo».