Tamara Falcó, Ana Boyer y Fernando Verdasco han pasado el domingo con un duro entrenamiento: quitando la nieve con palas para abrir caminos


Durante este fin de semana, el fuerte temporal, Filomena, que ha azotado toda la parte de la Península y sobre todo en la capital de Madrid, ha dejado estragos en gran parte del país. Esto ha hecho que muchos españoles se hayan quedado encerrados en casa debido a que la nieve ha colapsado calles y carreteras. Esto ha obligado a que muchos hayan tenido que abrir camino con sus propias palas. Algo que también ha hecho las mismísimas hijas de Isabel Preysler. Ellas mismas han compartido el «duro» entrenamiento al que se han sometido este domingo: 6 horas quitando nieve con la pala. Tamara Falcó, Ana Boyer y el marido de este, Fernando Verdasco, han estado abriendo el camino de su casa. 

A través de varias historias que han compartido todos los protagonistas en sus perfiles de Instagram, han dejado constancia del duro trabajo al que se han tenido que enfrentar este domingo. Tamara Falcó ha subido un vídeo en el que aparecen todos trabajando: «Nuestro entrenamiento de hoy», ha escrito junto al vídeo en el que aparece el camino ya descubierto y a su hermana trabajando al fondo.

Las hermanas estuvieron trabajando durante seis horas quitando nieve

Tal y como podemos ver en las imágenes que han compartido tanto Tamara Falcó, Ana Boyer y Fernando Verdasco, los tres, acompañados de otros amigos, estuvieron quitando nieve. Durante seis horas estuvieron trabajando duro para poder abrir un camino para poder salir en caso de urgencia o para poder ir a desempeñar sus funciones laborales. Tras más de seis horas quitando nieve el acceso a su espectacular casa, todos juntos también disfrutaron de la nieve.

Aunque estuvieron seis horas trabajando duro, también hubo tiempo para disfrutar de la nieve como la mayoría de españoles. Y es que este fin de semana hemos podido ver como disfrutaban en la nieve todos nuestros famosos, que han aprovechado el temporal para hacer muñecos de nieve, jugar a una batalla de bolas o incluso hacer ángeles tumbados sobre el suelo.