Anne Igartiburu y Pablo Heras-Casado, su ahora expareja, se intercambiaban mensajes públicamente, lo que no hacía sospechar de su ruptura.


La relación de Anne Igartiburu y Pablo Heras-Casado ha terminado. Detrás de la eterna sonrisa de la presentadora se escondía una ruptura inesperada que deja atrás un matrimonio de 5 años y un hijo en común. A pesar de que nada hacía presagiar esta separación, ha sido ella misma la que ha confirmado la situación actual. En conversación con SEMANA, Anne ha explicado que su punto y final ha sido amistoso y que, pese a todo, siempre quedará el cariño entre ellos, un sentimiento que nada ni nada será capaz de derribar. «Nos llevamos muy bien y nos queremos muchísimo. Nos conocimos en 2012 y el cariño es muy grande. Simplemente, que lo quiero y que ahora toca seguir adelante». Sus palabras dejan claro que no existe ninguna guerra y que seguirán siendo amigos. Precisamente ha sido esta actitud la que ha despistado a sus seguidores acerca de si existía o no un bache entre ellos, pues, además de seguirse en Instagram, se comentaban con muchísima admiración en las últimas semanas.

Gtres

Aunque Pablo Heras-Casado habitualmente lo que postea son imágenes referentes a su profesión, el feedback por parte de sus seguidores es continúo. Entre ellos, de Anne, quien tanto en diciembre como en enero no ha dejado de mensajearse públicamente con él. Ejemplo de ello cuando el que ha sido su marido compartió una imagen del primer concierto de su carrera, instantánea tras la que Anne Igartiburu aprovechó para darle la enhorabuena. «Enhorabuena por todo lo recorrido y conseguido. Y lo que aún queda, lo más bonito: recoger lo sembrado y seguir con ese entusiasmo de aprendiz eterno desde tu talento increíble», escribió la vasca. Al igual que cuando tras Filomena el director de orquesta se puso manos a la obra y con una pala quitó toda la nieve que pudo, imagen que Anne también comentó con un «imparable» o cuando Pablo pidió que sus followers pusieran título a una de sus fotografías, siendo Anne una de las que no lo dudó. Asimismo sucedió en la despedida que Pablo hizo del 2020, publicación que la que había sido su esposa comentó con un precioso deseo para el nuevo año: «Sigues sumando grandes conciertos y logros increíbles. ¡Enhorabuena! 2021 te espera».

Pablo Heras Casado
Redes sociales

Un continuo goteo de mensajes que en absoluto daba pistas del final de su historia de amor. Su buen rollo es evidente, por lo que plantearse una ruptura era impensable. Sin embargo, así ha sido. Han tomado caminos por separado, pero seguirán manteniendo contacto tanto por su hijo como por la exquisita relación que han afianzado tras su ruptura. Una actitud que ha sido muy aplaudida y que da buena cuenta de cómo se toma Igartiburu los golpes inesperados de la vida. Y es que su otra profesión, la de coach personal, probablemente le haya servido para afrontar esta situación sentimental y salir reforzada de todo.

La decisión de separarse es ya un hecho, el director de orquesta ya vive en otra casa de la capital, mientras ella se ha quedado en el domicilio familiar. Cambio vital al que deberá de adaptarse el núcleo familiar, no obstante, Anne Igartiburu se muestra positiva y mira hacia adelante.