María Teresa Campos ha repasado su larga trayectoria profesional y personal en ’10 momentos de mi vida’, el espacio que presenta Anne Igartiburu en Telemadrid y que cada semana recorre la vida de un personajes famoso, seleccionando las diez vivencias que más les han marcado en su vida. Así, ha hablado de sus comienzos en la radio, de su éxito en televisión, de sus hijas… Incluso ha hecho una importante petición.

A sus 80 años, la presentadora quiere volver al trabajo. «No puedo irme sin decir algo… No soy ni más ni menos que nadie. Soy una persona que ha trabajado y que ha trabajado mucho, que su trabajo ha gustado, que ha habido gente que han sido felices… Sé que soy mayor, pero no sé por qué, si porque sea mayor no hay un sitio en ninguna televisión de este país para mí. Necesito trabajar porque este trabajo, aunque sea un poquito, llena mi vida y así no estoy en mi casa sentada», decía, casi rompiendo a llorar.

«No es justo que la única que no haya un sitio para ella sea yo»

«No me quiero poner a llorar, pero eso me está haciendo mucho daño. Porque creo que no es justo que la única que no haya un sitio para ella sea yo«, ha manifestado. Anne Igartiburu le ha recordado que ella ya tiene un sitio porque es «maestra de todos» y la andaluza puntualizaba: «Habrá quien piense que yo quiero un programa. Hablo de una colaboración. Algo que me haga sentir por la mañana, y además de desayunar, me haga sentir a gusto, que me haga feliz. A mí lo que me gusta hacer cosas. Aunque es verdad que no se puede tener cosas y a lo mejor yo he tenido ya demasiado».

María Teresa Campos
Telemadrid

La entrevista de la malagueña ha empezado recordando su infancia. «No era una niña muy traviesa», ha recordado. «Nací en Tetuán porque mis padres estaban destinados allí. Mi familia no vivió la guerra porque mis padres estaban allí. Algunos me decían mora o morita por haber nacido allí. Mi padre tenía un laboratorio. Mi padre hacía fórmulas y cosas… Vengo de una familia muy unida».

Empezó a trabajar en la radio «por casualidad», porque un tío suyo trabajaba allí. Fue en la radio donde ella, que no trabajaba como «periodista» si no como «locutora», conoció a su marido: «El padre de mis hijas estaba de jefe de emisiones». Se casaron el 12 de septiembre de 1964 en la Catedral de Málaga. «Fue un día bonito. Me casé con 23 o 24 años. Tuve a mis dos niñas seguidas», ha recordado. «Luego me fui a la universidad y me hice la carrera con las niñas chicas».

Esa carrera ha llenado tanto su vida que sigue echando mucho de menos levantarse por la mañana y dirigirse a su puesto de trabajo. Mujer activa y acostumbrada durante toda su vida a la presión y a la contrarreloj de los medios, María Teresa no lleva bien ser una mujer jubilada. Así lo ha dejado más que claro en su reaparición televisiva, un medio al que añora volver con todas sus fuerzas. La que fuera reina de las mañanas ha pedido volver al que antaño fue su dominio, aunque sea teniendo un pequeño papel. Su desgarradora petición ha logrado conmocionarnos a todos.