La ‘influencer’ ha hablado sobre la enfermedad que padece en ‘El Hormiguero’: «No tiene cura».


Este martes, María Pombo ha visitado ‘El Hormiguero 3.0’ para hablar con Pablo Motos sobre su labor como ‘influencer’, su embarazo y los aspectos de su vida de los que suele hablar en las redes sociales. Entre ellos, la enfermedad que le diagnosticaron hace unos meses, apenas una semana después de saber que estaba embarazada de su primer hijo. «Fue un poco estresante. Primero me entero de que estoy embarazada, cosa que siempre me ha hecho una ilusión tremenda. Siempre lo he querido y era algo que deseaba desde que era pequeña. Y súper feliz. Pero en ese momento empiezo a tener síntomas muy raros. Me dicen que es escleroris múltiple, que lo tiene mi madre desde hace más de 20 años. A los ocho días me dicen que tengo esclerosis… y todo esto encerradtres meses en casa, sin ver a familia, sin ver a nadie. Fue un momento de altibajos», ha confesado la joven.

Así habla de su enfermedad: «Es para toda la vida, pero es terreno conocido»

La ‘instagrammer’ ha hablado de manera sincera sobre la dolencia crónica que padece. Y ha contado cómo fueron sus primeras impresiones tras conocer el diagnóstico. «Si te soy sincera pensé ‘menos mal’. Fue respirar. Prefiero una esclerosis, que es algo que he vivido toda mi vida. Siempre que me pasa algo me pongo en lo peor: un tumor, un cáncer. No he tenido ningún familiar que haya vivido eso. Cuando me dijeron que era esclerosis pensé: ‘casa’. Sé cómo es, sé cómo se vive, sé que hay muchísimos avances y estoy en casa. Sé lo que hay. Obviamente no es algo que nunca quieres porque es algo para toda la vida. No te mueres de ella, pero te mueres con ella. No hay una cura. Pero es una enfermedad que en ese momento pensé: ‘Qué afortunada porque no es nada que no conozca. Es para toda la vida, pero es terreno conocido».

@mariapombo

También ha narrado cómo está viviendo su embarazo: «Estoy de siete meses y estoy estupenda». Por las noches siente náuseas. Y para dormir tiene «que poner la rodillita estratégicamente». A veces, incluso, siente «contracciones que se te pone la tripa dura y no puedes moverte. Como cuando se te sube el gemelo y tienes que masajearte un gemelo para que baje». Pero está encantada y ya desea ver la carita de su pequeño, que nacerá «a finales de diciembre» y al que pondrá de nombre Martín.

«Me ven unas 700.000 personas al día»

Pablo Motos ha recordado que a María Pombo la siguen 1.600.000 seguidores, que es algo bastante parecido a tener «tu propio medio de comunicación». «Me ven unas 700.000 personas al día», ha recordado la joven, encantada con su trabajo. «Ven todo lo que digo. Estoy más cómoda en mi Instagram que aquí…».

«En los días malos me apoyo en mis seguidores»

María Pombo empezó a darse cuenta de que su trabajo en las redes empezaba a dar frutos cuando las marcas empezaron a ponerse en contacto con ella para promocionar sus productos. «Te ofrecen pagarte. Oye, mira: ¿Te importa ponerte una camiseta? Tenemos 200 euros para darte. Es ahí cuando te das cuenta de que necesitas una estructura en torno a lo que haces. Que yo esté aquí no es casualidad. Hay un equipo detrás que me ayuda con todo. Es mucha gente. Somos una media de 16 personas. Esto una profesión real aunque la gente no lo crea. Esto genera bastante empleo».

Pero su trabajo no es tarea sencilla: «Tienes que generar contenido periódicamente porque esperan eso de ti, pero también te apetece. Incluso en los días malos me apoyo en mis seguidores. Y me he sentido mejor». Es una rueda que no puede parar: «Hay que generar contenido 24 horas y no hay descanso. Si no se te ocurre nada pones fotos de inspiración. Tienes que aparecer por narices», señalaba.

@mariapombo

María Pombo también ha explicado los motivos por los que acude a un especialista en enfermedades mentales. «Voy al psiquiatra por varios temas. Porque llevo seis años trabajando en esto. Recibo mensajes de todo tipo: ‘Ojalá te mueras, qué gorda estás’ y tienes que aprender a gestionar estas cosas. Hay de todo y eso es bastante suave». Por otro lado, «se me ha juntado el embarazo y la enfermedad y he ido a que me den una solución externa. Se te puede ir muy fácilmente…».

«Tengo a un equipo que me hace tener los pies en el suelo», recuerda María Pombo

Además de la ayuda de su psiquiatra, Pablo Castellano, de toda su familia, y de sus compañeros de trabajo. «Doy gracias a Dios que tengo a un equipo detrás que me hace tener los pies en el suelo«. Su familia siempre la ha impulsado a no perder el norte: «Recuerda que eres mortal me dijo mi padre. Cuando se me empieza a ir un poco la olla me dice: ‘Recuerda que eres mortal».