La colaboradora ha confesado sus inquietudes ante la pandemia y su temor a que puedan enfermar sus seres queridos: «Siento debilidad emocional».


Este jueves, Lydia Lozano se ha confesado ante su compañero Jorge Javier Vázquez en ‘Sálvame’. El presentador, que conoce bien a la colaboradora, le ha pedido charlar ‘a solas’ con ella porque no la ve bien. “Creo que hay algo que se nos está escapando, algo a lo que te estás enfrentando fuera del programa”, le ha dicho. La periodista no ha tardado en admitir que no atraviesa su mejor momento: “No es normal que llore cada dos por tres… No sé qué es».

Jorge Javier sabe que su compañera está inquieta ante la situación provocada por el Covid-19. Lydia está preocupada por sus seres queridos y, en especial, por su madre. “Esto lo que nos ha puesto enfrente es el miedo”, decía. Entonces, Lydia se derrumbaba. «En casa soy la que más me río y cuando vengo aquí como paso tantas horas con vosotros me desahogo». Así, ha contado que a veces se siente forzada a mostrar la mejor de sus sonrisas cuando por dentro siente muchas preocupaciones. «Tengo que estar en el escalón número 10 de ánimos. Intento que no se me vea ni preocupada… Pero a veces para decir ‘hola qué tal’ te cuesta bastante», se sinceraba.

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Entre lágrimas, la colaboradora no podía ocultar que desde que estalló la crisis sanitaria del coronavirus «estoy mucho más sensible». Desde el pasado mes de marzo, cuando se desató la pandemia, piensa a diario en su madre. Está muy unida a ella y, aunque está bien, teme por su salud. Cuando todo esto pase le gustaría irse «a Palma con ella» o con su madre y su hermana. «La última vez se fue mi hermana y esta vez nos podríamos ir las tres. Ayer la llamé y le dije nos tomamos un aperitivo y me dijo: ‘¡Con el frío que hace!’.

«No tengo aire»

Lydia Lozano, rota en llanto, ha explicado que «en casa me desahogo mucho porque tengo mucho miedo con la pandemia». En ese sentido, el pasado confinamiento y las continuas restricciones de movilidad o de aforo en espacios públicos dificultan mucho las cosas: «Soy una persona que necesita mucho aire, y no tengo aire. Soy muy independiente. Soy muy hiperactiva. La cabeza me va a mil». Jorge Javier intentaba tranquilizarla: “Lo que te pasa es lo que le pasa a todo el mundo, ese miedo lo tiene mucha gente metido en el cuerpo”. 

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La madrileña ha subrayado que solo siente miedo por sus seres queridos, pero no teme por sí misma: «A mí que me caiga lo que sea». Cuando le invade la angustia, procura mantenerse activa para evitar darle vueltas a la cabeza. «No paro de leer y de ver series por la noche porque no paro de pensar. Charly me dice que no va a pasar nada. Es lo desconocido». Por suerte, su marido la entiende bien. «Somos muy independientes. Cuando nos juntamos es para reírnos. Dentro del poco aire él me comprende», ha dicho.

«Siento debilidad emocional»

Después de nueve meses ante la nueva situación, Lydia Lozano se «iría súper lejos» con su pareja, porque le encanta «viajar» y «salir». De momento, sigue luchando cada día para no dejarse llevar por los bajones, aunque ha precisado: «No siento tristeza, siento debilidad emocional».

Tras escucharla, Kiko Matamoros le ha recordado que descansar es muy importante: «A lo mejor lo que necesitas es estar contigo misma». Por su parte, Jorge Javier admitía que la realidad que vivimos no resulta fácil de sobrellevar. En su caso, «no me ha costado estar encerrado, pero la sensación de no poder salir de Madrid te da como agobio».

Montaje SEMANA

Hace apenas unos días, Lydia Lozano lloraba ante las cámaras al reencontrarse con Paola Dominguín. El pasado 2 de enero, la hermana de Miguel Bosé se sentaba en ‘Sábado Deluxe’, convirtiéndose así en la primera invitada del 2021 del programa de Telecinco. Durante su entrevista, hablaba de cómo vivió la muerte de su madre, Lucía Bosé. Lo más curioso de su aparición ante las cámaras es que puso como condición que la colaboradora no estuviera presente. «Empezamos el año haciendo limpieza«, decía sobre su veto a la periodista. Cuando ésta entraba finalmente en el plató, la tensión fue tan grande que Lydia no pudo reprimir las lágrimas y Paola pedía a Jorge Javier Vázquez poder dar por terminada la entrevista para abandonar de manera inmediata el plató.