amaia y alfred

Las razones que convierten a Amaia y Alfred en la mejor pareja de la historia de OT

Amaia tiene 18 años, llegó a la academia desde Pamplona y su dulzura y originalidad, además de sus avanzadísimos conocimientos musicales, la convirtieron casi antes de entrar en una de las potenciales favoritas ya desde la gala 0.

Alfred, con 20 años, es de Barcelona y lleva tres cursos estudiando Comunicación Audiovisual. Su pasión por la música le ha llevado a autoeditar tres discos y su papel en el concurso es cada día más relevante.

Todo iba sobre ruedas para Alfred y Amaia en la Academia de Operación Triunfo. Ambos estaban cumpliendo su sueño, pero no se imaginaban cómo podía cambiar todo cuando, en el reparto de canciones para la gala 3, les tocó interpretar juntos lo que ya se considera la mejor actuación de toda la historia del programa: ‘City of Stars’, de la película ‘Lalaland’ fue el tema que consiguió consagrarlos como favoritos de la edición y, además, despertar la chispa entre ellos.

Nada más empezar a ensayar surgió entre ambos una chispa que ni han tratado de apagar ni se han preocupado de ocultar. Se gustan y se gustan bien. Se admiran como personas y como artistas, y estar viviendo este sueño en común los ha unido aún más.

En esta edición en la que el programa ha recuperado la audiencia de su primera vez, todos tenemos en la cabeza la imagen de unos jovencísimos David Bisbal y Chenoa ensayando ‘Escondidos’ e intercambiando las que hasta ahora habían sido las miradas más cómplices de la escuela. Pero la inocencia y sencillez de Amaia y Alfred ha superado con creces aquella historia que, al final, terminó de la peor de las maneras.

La inocencia con la que están viviendo este amor, que parece que ayer vivió su momento cumbre con un beso robado y a escondidas, el imán físico que los mantiene pegados cada vez que comparten espacio y las miradas que intercambian cada vez que se cruzan han convertido esta historia en la más bonita de la historia de Operación Triunfo.

7Buscan contacto todo el rato

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Amaia tiene 18 años, llegó a la academia desde Pamplona y su dulzura y originalidad, además de sus avanzadísimos conocimientos musicales, la convirtieron casi antes de entrar en una de las potenciales favoritas ya desde la gala 0.

6¿Se han besado?

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Alfred, con 20 años, es de Barcelona y lleva tres cursos estudiando Comunicación Audiovisual. Su pasión por la música le ha llevado a autoeditar tres discos y su papel en el concurso es cada día más relevante.

5Si las miradas hablasen…

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Todo iba sobre ruedas para Alfred y Amaia en la Academia de Operación Triunfo. Ambos estaban cumpliendo su sueño, pero no se imaginaban cómo podía cambiar todo cuando, en el reparto de canciones para la gala 3, les tocó interpretar juntos lo que ya se considera la mejor actuación de toda la historia del programa

4Surgió la chispa entre ellos

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‘City of Stars’, de la película ‘Lalaland’ fue el tema que consiguió consagrarlos como favoritos de la edición y, además, despertar la chispa entre ellos.

3Ellos fueron los pioneros

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En esta edición en la que el programa ha recuperado la audiencia de su primera vez, todos tenemos en la cabeza la imagen de unos jovencísimos David Bisbal y Chenoa ensayando ‘Escondidos’ e intercambiando las que hasta ahora habían sido las miradas más cómplices de la escuela. Pero la inocencia y sencillez de Amaia y Alfred ha superado con creces aquella historia que, al final, terminó de la peor de las maneras.

2No se esconden

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La inocencia con la que están viviendo este amor, que parece que ayer vivió su momento cumbre con un beso robado y a escondidas, el imán físico que los mantiene pegados cada vez que comparten espacio y las miradas que intercambian cada vez que se cruzan han convertido esta historia en la más bonita de la historia de Operación Triunfo.

1Se admiran

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Nada más empezar a ensayar surgió entre ambos una chispa que ni han tratado de apagar ni se han preocupado de ocultar. Se gustan y se gustan bien. Se admiran como personas y como artistas, y estar viviendo este sueño en común los ha unido aún más.