Isabel Rábago ha apostado siempre por mantener su vida privada alejada del foco mediática y se ha mostrado muy hermética a la hora de hablar de su faceta más personal. Sin embargo, ahora, después de bajar ‘Las escaleras de las emociones’ de ‘Viva la vida’, ha contado aspectos de su juventud y adolescencia que han provocado que podamos conocer un poco mejor a la periodista.

Isabel Rábago

Con cierta timidez, Isabel Rábago se abría en canal y compartía con la audiencia sus dudas a la hora de hablar de su vida privada puesto que siempre ha intentado darle prioridad a su faceta profesional. La colaboradora, nacida en Ferrol por accidente pero natural de Cantabria, ha explicado que no entiende que se le tache de ser una «pija» puesto que proviene de una familia obrera de cuatro hermanos que ha hecho lo imposible por darle un futuro. Sobre sus orígenes, la periodista hace hincapié en que está muy agradecida a su familia por haberle pagado la carrera puesto que para ello lo es todo. «Luego con mis dos manitas empecé a trabajar«, comentaba y hacía público que gracias a todos sus empleos y a su constancia puede decir orgullosa que se está pagando la carrera de Derecho.

Así conoció a su marido

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Sin embargo, la también colaboradora de ‘Ya es mediodía’ abría su corazón a la hora de hablar de Carlos, el amor de su vida. A pesar de que se le ha escapado su nombre, puesto que ella siempre ha intentado mantenerlo al margen, Rábago gritaba a los cuatro vientos lo enamorada que estaba de él: «Soy una persona muy afortunada en el amor, es lo más grande que tengo en la vida. Es mi referente, la persona que me pone los pies en el suelo, que me protege, me calma y me cuida«.

Isabel Rábago se ha remontado a su época en la Universidad Pontificia de Salamanca para explicar cómo conoció a su marido. Ambos iban a clase juntos y, tal y como cuenta con una sonrisa de oreja a oreja, eran inseparables. Tanto es así que, hasta sus profesores bromeaban con ellos y les decían que iban a acabar juntos. Y así fue. «No sería quién soy sin él. No imagino mi vida sin él, ni quiero hacerlo, hemos crecido juntos», admitía.

Sus arrepentimientos y sus miedos

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La tertuliana también ha confesado que la culpa está muy presente en su día a día puesto que se siente muy culpable por ser «ingenua y confiada con la gente». Sobre la gente que le rodea, Rábago insiste en que mucha gente le ha decepcionado porque espera que sean igual de sinceros que ella. Tras esto, se ha mostrado arrepentida de su paso por la política y reniega de su etapa en el PP: «Sabía perfectamente lo que iba a pasar si me metía en ese mundo, no fue nada fácil y hoy por hoy no lo volvería a hacer».

En concreto, la colaboradora se remontaba a la época en la que fue secretaria de medios del Partido Popular de Madrid. Tal y como ella misma ha explicado, tras la dimisión de Cristina Cifuentes, Isabel Díaz Ayuso le ofreció ese puesto: «Supuso un boom mediático y una crítica que no me impresionó porque sabía que la habría. Sabía que el titular iba a ser yo, se me echó por tierra y nadie se preocupó por saber quién era yo. Dentro no fue nada fácil, entendía la política como un servicio público pero cuando estás dentro de un partido, empiezas a ver cosas que te cuestionas y no estaba dispuesta a renunciar a muchas cosas. Entre ellas, mi libertad«.

De la misma manera, también ha hecho mención al duro episodio que ha tenido que vivir durante el confinamiento después de haber recibido amenazas. «Esta madrugada he tenido que ir al cuartel de la Guardia Civil para presentar una denuncia por amenazas. Sí, tengo miedo. Sí, voy a llegar hasta el final. Ahora, me ausentaré hasta que la GC haga su trabajo. Agradezco enormemente trabajo de la @guardiacivil. Gracias, siempre», publicaba. «Te voy a machacar la cabeza«, «Voy a ir a Mediaset y te vas a acordar de mí toda la puta vida«, «Voy a por ti, zorra«, son solo algunas de las amenazas que recibió y que la colaboradora de ‘Ya es mediodía’ quiso hacer público para dejar claro que por mucho que le pidieran perdón, iba a seguir adelante con la denuncia.