La dolce vita de la hija de Paz Padilla: viajes, yates, ropa de marca ¡y es estudiante!

Anna Ferrer Padilla es la única hija de la humorista y presentadora Paz Padilla y, aunque sólo tiene 21 años y es estudiante de Economía, lleva una vida de lujo. En junio ponía fin a su estancia en Reino Unido donde el pasado curso, gracias a una beca internacional, estudió en la Loughborough University, en Leicesthershire.

Desde que pisara nuestro país no ha parado ni un momento de viajar. Hemos podido verla disfrutando en los mejores sitios en Ibiza y navegando junto a su madre en una embarcación de lujo en Formentera.

10Sus numerosos viajes, en esta ocasión en Ibiza

9Ha disfrutado junto a su madre de Formentera

8Además, con todo tipo de lujos, como navegar en yate

7Toda una trotamundos, aquí en Tarifa

Además, también ha viajado a la tierra de su progenitora, Cádiz, donde la hemos visto disfrutar de Zahara de los Atunes y de Tarifa, entre otros parajes.

6Ha visitado también Madrid

Pero no quedan ahí sus periplos, como si de una trotamundos se tratara también ha estado en Madrid, en Barcelona, disfrutando de las playas de la Costa Brava, también ha recorrido el norte de España y ha volado a Mallorca, y aún le queda más de medio mes de agosto.

5En Barcelona, una de sus ciudades preferidas

4También tuvo tiempo de ir a la playa en la Costa Brava

3Anna también ha estado este verano en Mallorca

2¿Cuál es su secreto?

¿Cómo lo hace Anna Ferrer para llevar esa ‘dolce vita’? Suponemos que su madre la ayuda económicamente, aunque la joven es toda una influencer que tiene más de 200.000 seguidores en Instagram y un canal de Youtube. Recibe ropa de diferentes marcas, además de bisutería. Es embajadora de la marca Garnier y también patrocina otros productos como Nescafé. Tiene una colección de bikinis y bañadores que no cabría en una sola maleta y es toda una fashion victim. Alterna prendas de tiendas más económicas, como son Zara o H&M, con algunas más exclusivas.

1Convertida en toda una influencer

Su lema es que “la suerte es una actitud” y no le está yendo nada mal con esa filosofía. Este verano lo está disfrutando al máximo y ya ha compartido con sus seguidores que en esta estación del año para ella “todos los días son sábado”. Sin duda, hasta que tenga que volver a retomar sus estudios en septiembre, Anna va a exprimir cada día del verano con toda clase de lujos, algo fuera del alcance de la mayor parte de los bolsillos.