Kiko Matamoros ha hablado por primera vez desde que está de vacaciones y ha explicado por qué quiere mantener en secreto el destino en el que se encuentra con su novia, Marta López.


Kiko Matamoros está aprovechando unos días para disfrutar de unas merecidas vacaciones en compañía de su novia, Marta López, después de pasar por un delicado estado de salud. La pareja ha hecho las maletas para poner rumbo a un destino paradisíaco que han preferido no desvelar, pero para el que han tenido que coger un avión, a pesar de cómo está la situación por la crisis del coronavirus.

El colaborador de televisión prefiere mantener en secreto su destino de vacaciones, pero no duda en hablar de cómo se encuentra a su gran amigo, el colaborador Kiko Hernández. Kiko asegura que está disfrutando de las comodidades y la belleza de una isla paradisíaca: «Algo que no conocía y que merece mucho la pena», explicaba muy feliz por poder estar de vacaciones.

La pareja necesitaba unos días de relax y desconexión

A pesar de la insistencia de Kiko Hernández por saber dónde está el colaborador, Kiko Matamoros prefiere no decirlo y desvela el motivo que le lleva a no hacerlo público: «No quiero decir dónde estoy, quiero estar tranquilo. No quiero que me saquen con el aspecto que tengo», comenta. Hay que recordar que Kiko Matamoros ha perdido 14 kilos durante su estancia en el hospital, que lo ha dejado desmejorado.

Kiko ha dejado claro que no es un inconsciente y que se ha ido de vacaciones porque podía: «No me ha dado miedo irme de vacaciones, he estado asesorado. Es verdad que al médico no le parecía la mejor opción, pero me ha entendido. Afortunadamiete estoy mejor. No está cerca de Madrid. Cualquier problema que tuviera, estaría bien atendido», tranquiliza.

Kiko está con su apoyo más incondicional, su pareja, que está ayudándole a llevar mejor la recuperación. De hecho es Marta la que se encarga de hacerle las curas al colaborador de televisión: «No he tenido ninguna complicación, me hago mis limpiezas del catéter, me las hace Marta, que sabe cómo tiene que hacerlo porque se lo explicaron», dice orgulloso.

No se ha separado del colaborador ningún día

Kiko Matamoros es positivo ante la recuperación, en la que ya está inmerso. Confirma su debilidad, pero asegura sentirse cada día mejor. «Perdí 14 kilos y no habré recuperado muchos, porque como muy poco», explica. Tuvo que ser intervenido para que le extirparan la vesícula. Primero tuvo que hacer frente a una pancreatitis y poco después, a una infección en los conductos biliares, que le llevaron de nuevo a ingresar en el hospital. Ahora tiene que ir recuperándose poco a poco.

Unos momentos muy complicados

Han sido unas semanas complicadas para Kiko Matamoros, que ahora desvela que nunca temió por su vida, pero que sí estaba preocupado por cómo se estaba desarrollando todo: «Tenía intranquilidad porque me ha costado bastantes días remontar. Estaba bien atendido. He tenido contacto con mi hijos permanentemente, de forma indirecta también», dice sobre la ausencia de su hija Anita Matamoros.

Ahora solo quiere descansar y no pensar en volver al trabajo: «Estoy solo con Marta, pero aquí tengo amigos. Marta está feliz porque me ve feliz. Me fui con tensión y precisamente era de lo que quería huir. Quiero relajarme, sin tensión, ni personales ni profesionales. Me da igual lo que diga Tudela, bastante tiene con lo suyo. Que no so sufra por mi, que se preocupe por sus negocios y de sacar su vida adelante», dice contundente desde el paraíso.