Vídeo: Instagram

Julio Iglesias confiesa su estado de salud, sus dolores y limitaciones para acallar los rumores

Julio Iglesias ha dado un golpe en la mesa, se ha cansado de que otros hablen de su salud y ha sido él quien ha explicado con detalle qué le sucede realmente desde que tenía 19 años y sufrió un accidente y cómo las secuelas siguen haciendo mella en su cuerpo

Mucho se ha hablado sobre la salud de Julio Iglesias, especulándose sobre supuestos problemas de movilidad derivados de un accidente sufrido por el cantante. Las últimas imágenes que teníamos del artista mostraban cómo tenía que ser ayudado por personas de su confianza para caminar, lo que alertaban sobre dicha problemática y centraba la atención del público en su estado de salud. Una cuestión que hasta ahora ha circulado por los medios a modo de rumor y que ha cabreado sobremanera al propio Julio Iglesias que, cansado de que se especule sobre su estado y capacidades, ha querido zanjar los dimes y diretes y explicar en primera persona cómo está realmente, a la vez que reconoce que su situación no es la que era antes.

Lo ha hecho a través de un vídeo en el que Julio Iglesias echa mano de su álbum personal de fotos. El cantante rescata una imagen del olvido en la que se le muestra en sus años de juventud en la playa luciendo cuerpazo. Concretamente en Peñíscola en el verano de 1965. Una instantánea con la que ha querido recordar cuando tenía un futuro prometedor como figura del fútbol español cuando tenía 19 años hasta que un accidente de tráfico trastocó sus planes. De ser el portero del Real Madrid se conformó con una carrera de éxito en la música, convirtiéndole en el cantante español más famoso del mundo. Un instante retratado en una foto que ahora pone música propia para desvelar cómo se encuentra en realidad a través de un mensaje del que se están haciendo eco todos.

Foto: Instagram

Así narra Julio Iglesias sus problemas de movilidad que, como recuerda, comenzaron cuando aún era un adolescente: “Los bastones que me servían para andar los tenía guardados detrás del muro. Tenía 19 años cuando un día cualquiera me encontré en un hospital casi sin vida y con muy pocas esperanzas de poder recuperarme. Aquí en esta foto iba a cumplir 21 años, llevaba dos años de recuperación, nadaba 6 ó 7 horas diarias hasta que no podía más, es ahí cuando empecé a escribir canciones. Un año después me fui por primera vez con dos bastones a estudiar inglés en Ramsgate, en el condado de Kent. Volví en Navidades a España, pero ya andaba con un solo bastón, tiempo después me fui a estudiar otra vez a Inglaterra, en este caso a Cambridge, desde donde volví en junio porque un mes después cantaría ‘La vida sigue igual’ en el Festival de Benidorm”, recuerda con detalle unos años que Julio Iglesias recuerda ayudado en todo momento por bastones.

“En esta foto me estaba recuperando poco a poco del accidente. Mi alma y mi cabeza me dieron la fuerza suficiente para seguir viviendo. Era un deportista natural y seguramente eso me ayudó muchísimo en mi recuperación. Nunca dejé de aprender, es más, creo que aprendí a aprender y aprender a aprender ha sido lo más importante que me ha pasado en todo este largo camino. Por supuesto que me duele la espalda como siempre me ha dolido, por supuesto que tengo menos fuerzas que tenía antes. Lógico, voy a cumplir 78 años y ni siquiera un grandísimo deportista se le puede pedir a los 78 años que pueda hacer deporte de la misma manera que lo hacía a los 20. Tengo una familia espléndida y una mujer a la que amo con toda mi alma. A veces oigo que dicen y cuenta que, si estoy mal, muchas cosas absolutamente inciertas. Estoy como tengo que estar a la edad que tengo y si tengo que contar la historia de mi vida, nadie la va a contar más ciertamente y mejor que yo, por cierto, “la contaré”, continúa sentenciando el cantante, harto de que otros hablan de su salud sin tener en cuenta los estragos que la edad hace sobre todos y sin reparar en que el accidente de tráfico que sufrió en su caso tan solo dificulta las cosas.

Para rematar, Julio Iglesias tan solo quiere dar las gracias: “Millones de gracias a los que creen en mí. La vida de uno mismo nadie la conocer mejor que uno mismo y es lo que has hecho en la vida lo que verdaderamente es importante”. De paso, contextualiza la canción que ha elegido para poner música a su testimonio sobre su estado real de salud: “Esta canción la escribí justamente cuando lo imposible estaba acercándose a lo posible, la voluntad era mi compañera perfecta y tiene mucho que ver conmigo lo que conté con esta música”, sentencia.