El futbolista Joaquín había dejado claro en sus redes sociales que era fan incondicional del programa viral ‘La isla de las tentaciones’. De hecho, había hecho más de una parodia en su perfil de Instagram, pero lo de este martes superó las expectativas de cualquiera. El bético vivió la final junto a su mujer, Susana Sabol, desde su salón, convirtiéndose ambos en auténticos magos del humor. Tanto es así que la risa de los dos ha contagiado a sus dos millones de seguidores en la Red, quienes estaban muy pendientes de sus stories. «¿Esto que es? ¡Me estoy volviendo loco!».

La isla de las tentaciones: Rubén rechaza a Fani en la final

La isla de las tentaciones: Ismael rompe con Andrea: «Parece un campamento porno»

Pendiente del desenlace de las cinco parejas del reality, Joaquín comentó todos y cada uno de los momentazos del exitoso espacio, entre ellos, las calabazas de Rubén a Fani. Uno de los instantes más comentados en Twitter, pues ella había roto su relación de siete años con Christofer por él. «Vamos Rubén, no me defraudes. ¡No me defraudes!», gritaba frente al televisor con grandes nervios. Por otro lado, quiso mostrar su indignación contra Fani, quien llegó a decir «que no le admiraba» al que había sido su pareja: «¿Y a ti quién te va a admirar con lo que has hecho delante de toda España?»

No obstante, esta no fue la única anécdota desternillante de Joaquín. Después de los zascas que Ismael dio a Andrea tras su comportamiento, el futbolista invitó al de Cartagena a su hogar «para que no se quedara solo». «Bien Ismael, te vienes para casa que aquí tienes sitio». Una invitación que repitió con el resto de compañeros y que hizo temer a su esposa, quien llegó a decir entre carcajadas mientras le grababa: «no sé en qué sitio les vamos a meter a todos».

Además, quiso bromear sobre el final del programa, haciendo una valoración de la actitud de los chicos y las chicas dentro del concurso. «Yo flipo…FLIPO. Si los hombres no hemos hecho nada, si tenemos menos peligro que el pescado blanco. Vamos a espabilar», espetó.