El cantante y su novia viven juntos en Madrid, donde comparten casa y respectivos estudios artísticos. Así es su nueva vida en la capital.


En 2019, Alejandro Sanz dio una noticia que sorprendió tanto a su legión de admiradores como a sus no tan fans: el cantante y su esposa, Raquel Perera, anunciaban su separación después de dos hijos en común. A través de un comunicado conjunto anunciaban que tomarían caminos separados de manera amistosa. Y aunque el proceso amagó con convertirse en una larga batalla judicial tras las exigencias de Raquel en los juzgados, finalmente lograron firmar un divorcio «totalmente satisfactorio para las partes». Mientras las miradas se fijaban en los flecos sueltos tras romper con su esposa, el cantante forjaba una relación sentimental con Rachel Valdés.

Viven juntos en Madrid

Su relación con la artista cubana se hizo pública en septiembre del año pasado, dos meses después de que anunciara su separación de Raquel. Desde el primer momento, del autor de ‘Corazón partío’ ha sido bastante cauto con lo que cuenta o lo que deja ver de su idilio con la caribeña. Pero lo cierto es que les va muy bien. Más que bien. Son inmensamente felices y hasta viven bajo el mismo techo, en la casa que el artista tiene en Madrid. Allí, Rachel Valdés ha instalado su estudio de arte. No hay prueba mayor de que lo suyo va completamente en serio.

@rachelvaldes_studio

En su residencia en la capital, Rachel ha habilitado una de las estancias, próximas al porche, para instalar allí su estudio de arte. Una ventaja para la cubana, que participó en la última edición de ARCO (Feria Internacional de Arte Contemporáneo), y cada vez tiene más trabajo en nuestro país… De este modo han creado los dos un hogar que, además, sirve como fuente de inspiración creativa para ambos. Porque la casa de Alejandro Sanz también cuenta, cómo no, con un equipadísimo estudio de música, en el que tiene todo lo necesario para componer, grabar y editar sus nuevas canciones. Así pues, la pareja no tiene porqué salir de las cuatro paredes para tener aquello que más aman: el uno al otro… y sus respectivos trabajos.

Manuela, la hija mayor de Alejandro Sanz, se ha instalado en la capital

Otra prueba de que su idilio va viento en popa es la excelente relación que mantiene Rachel con Manuela, la hija mayor de Sanz. Hace poco se las vio juntas en un concierto de Sanz, donde cantaron a todo pulmón uno de sus grandes éxitos: ‘Amiga mía’. También fueron de la mano al Festival de Cine de San Sebastián. Rachel estaba impresionante con un vestido de inspiración griega de Alberta Ferretti. Manuela, nacida de su relación del cantante con la modelo mexicana Jaydy Michel, lucía espectacular con un diseño en blanco y negro. En su visita a la ciudad vasca, la complicidad de ambas daba fe del buen ‘feeling’ que tienen.

La presencia cada vez mayor de Manuela en la vida de su padre y de su novia se debe a que su madre y el marido de ésta, Rafa Márquez, se acaban de trasladar a la capital. Allí, el que fuera jugador del FC Barcelona ha empezado ya su nuevo trabajo como entrenador del equipo del Cadete A del club Alcalá, en Alcalá de Henares. Por eso toda la familia se ha mudado a Madrid y, así, la hija mayor del cantante, comparte más tiempo que antes con su progenitor y con su actual pareja.

GTRES

No cabe duda de que Alejandro Sanz vive días de dicha. Ha encontrado el amor al lado de Rachel, ha puesto punto y final a su divorcio con Raquel Perera evitando un juicio que prometía ser largo y problemático. Además, tiene a su hija mayor, Manuela, muy cerca de él. Y también tiene a poca distancia a sus dos hijos pequeños, Dylan y Alma. Porque Raquel Perera ha abandonado Miami para instalarse de manera definitiva en la capital. Esta reunificación familiar, en la que solo falta su hijo Alexander (fruto de su relación con la diseñadora puertorriqueña Valeria Rivera), hace que su vida actual sea idílica hasta decir basta. Tiene salud, dinero y amor. ¿Qué más se puede pedir?

@rachelvaldes_studio

Quizás por este motivo se haya animado a tomar una decisión tan importante como definitiva: se ha tatuado los ojos de Rachel Valdés en la piel. Ha sido la propia cubana la que ha revelado el nuevo tatuaje que se ha hecho el madrileño. «Mi amor y sus tattoos, mi mirada en él», señala en su perfil oficial de Melanie. Esperemos que su historia de amor dure para siempre y el grabado no termine como el famoso tatuaje de «Antonio» (Antonio Banderas) en uno de los brazos de Melanie Griffith, hoy convertido en una mera cicatriz…

En realidad sobran los motivos para ser optimistas. Rachel cada vez rompe la barrera de su timidez ante los medios y las redes para proclamar su amor por Alejandro. Dos días después de saberse que el cantante y su ex habían zanjado definitivamente su matrimonio, la artista enviaba un emotivo mensaje al artista. «Qué bonito es enamorarse de un corazón honesto. De un amor que no tiene ganas de ser pasajero. De alguien con quien puedes compartir tus locuras y tus más grandes sueños». Él respondía, escueto. «Yo también te amo». Lo suyo promete ser un idilio de largo recorrido.