Este lunes a las 21 horas tuvo lugar la misa funeral de Lorenzo Sanz, un acto que llegó 15 meses después de su muerte por coronavirus.


La muerte de Lorenzo Sanz a los 76 años de edad dejó a su familia completamente desolada. El empresario falleció en la primera ola a causa de coronavirus, sin embargo, su círculo todavía no había podido oficiar una misa debido a las fuertes restricciones que había en la capital. 15 meses después de su pérdida, este lunes a las 21 horas tuvo lugar en la iglesia de Santa María de Caná de Pozuelo de Alarcón su funeral, cita a la que acudieron entre otros su viuda Mari Luz, sus hijos y representantes del mundo del fútbol como Florentino Pérez, Enrique Cerezo, Emilio Butragueño, Fernando Hierro y otros conocidos como Makoke o Joaquín Prat. Eso sí, no será el único homenaje que recibirá el que fuera presidente del Real Madrid y es que según anunció Florentino Pérez próximamente tendrá un reconocimiento como se merece en el Santiago Bernabéu, un día que llegará siempre y cuando la crisis sanitaria lo permita.

Mari Luz Durán
Europa Press

Su muerte fue desgarradora. Uno de sus hijos lo recordó durante una entrevista, pues, a pesar de que Lorenzo Sanz entró al hospital pensando que se iba a hacer una placa en los pulmones, ya nunca salió. «El hecho de que mi padre muera y te lo apartan en el hospital y no puedes estar con él en esos días ha sido muy doloroso. Mi madre solo quería estar allí en la habitación con él», dijo. Mari Luz, mujer de Lorenzo, estaba bien de salud «y no podíamos arriesgarnos», por lo que tuvo que llevarla con él a su domicilio. «Me la traje a casa y a partir de ahí estuvimos en comunicación con el médico». «Que se te vaya así de rápido una persona que tendría 10 o 15 años más de su vida es desgarrador», explicó. El pasado septiembre él y su esposa hubieran hecho 50 años de casados, no obstante, esa celebración jamás llegó para el empresario. Su último adiós no fue como su familia esperaba, ya que eran muchas las medidas que habían cambiado debido a la pandemia. «Fue un drama», recuerda su entorno.