Los Duques de Huéscar, Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo, han dado la bienvenida a su primera hija a la que han llamado Rosario


Buena noticia para la familia los Alba. SEMANA ha podido saber que Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo ya han dado la bienvenida a su primera hija, Rosario, en Madrid. La duquesa de Huéscar dio a luz este martes a una niña que ha pesado 3,340 kilogramos. Tanto la madre como la recién nacida se encuentran en perfecto estado. Desde que esta revista publicara en abril la noticia del embarazo, la lupa ha estado puesta en el matrimonio, que se han mantenido muy discretos durante estos meses. Son contadas las ocasiones que los hemos visto públicamente desde que se anunciara el embarazo, aunque han disfrutado de unos días de vacaciones en Marbella donde pudimos ver a Sofía Palazuelo paseando y luciendo barriguita. Ahora, y con el bebé en brazos, la pareja pone el broche de oro a su matrimonio después de darse el ‘sí, quiero’ en octubre del 2018.

El matrimonio ha querido elegir un nombre familiar y con historia

Muchas voces vaticinaban que Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo se decantarían por el nombre de Cayetana, que tiene una larga tradición familiar en los Alba y que, además, es por el que siempre se ha conocido a la abuela del duque de Huéscar, fallecida en 2014 y a quien el joven estaba muy unido. Pero este no ha sido el nombre que los padres decidieron para su primera bebé. Los Duques de Huéscar han decidido poner el nombre de Rosario a su primera hija en común. Un nombre que también guarda una tradición familiar ya que este es el primer nombre de la duquesa, que su nombre completo era el de María del Rosario Cayetana.

Además, este también era el nombre de la madre de Cayetana, María del Rosario de Silva y Guturbay, marquesa de San Vicente del Barco, que falleció a la temprana edad de 33 años, víctima de tuberculosis, dejando a su hija huérfana con tan solo 7 años, un momento doloroso para la Duquesa. Esta fue una trágica pérdida que marcó para siempre a la duquesa Cayetana, ya que debido a que su madre padecía una enfermedad contagiosa, no pudo pasar junto a ella los últimos momentos. La Duquesa tenía prohibido entrar en su habitación y si ella lo hacía a escondidas, su madre la echaba tirándole lo que tenía a mano para que se alejara. Esto fue algo muy difícil de entender para una niña.

Con esta decisión, el duque de Huéscar ha querido hacer su particular homenaje a dos de sus antepasadas que más han marcado en la familia de Alba, bautizando a la pequeña bajo el nombre de Rosario. Hay que recordar que la recién nacida se convertirá en su día en la XXI duquesa de Alba y en la cuarta mujer en ostentar dicho título.