La colaboradora ha confesado qué es lo que peor lleva de su confinamiento. Le entristece que personas mueran solas por culpa del coronavirus. Ademñas, echa de menos a sus nietos.


A Rosa Benito el confinamiento en casa se le hace un poco cuesta arriba. La que fuera cuñada de Rocío Jurado ha contado en ‘Ya es mediodía’, donde trabaja, cómo está viviendo estos días de encierro en su piso de Torrejón de Ardoz, en Madrid.

«La única cosa que tengo es todo lo que estamos oyendo de la gente que se está yendo. Es una pena que personas que han luchado, que han vivido la posguerra, la guerra, que en sus últimos momentos estén solos es lo que me da muchísima pena». Con estas palabras, la colaboradora ha expresado su pesar por las 4.858 que ya han perdido la vida por culpa del coronavirus en España. Una enfermedad que suma 64.059 enfermos en España.

La ex de Amador Mohedano ha confesado que lo más duro de su aislamiento en su domicilio es no poder reunirse con sus seres queridos. Echa especialmente de menos a los más pequeños de su clan. «Otra de las penas que me da es no poder estar con mis nietos y vivir esos sábados de cocido que tengo costumbre de hacer. Que me revuelvan la casa y que me lo rompan todo. ¡Ahora se lo permito todo! Eso es lo que llevo peor».

Aislada con su hijo Amador

Por suerte, Rosa Benito no está sola en su cuarentena. «Estoy con mi hijo Amador. Es verdad que esto nos ha venido bien porque estamos todo el día juntos. Él está en su habitación y respetamos las distancias, pero yo por las noches necesito darle un beso aunque sea aquí en la coronilla».

Al escuchar su testimonio, la presentadora Sonsoles Ónega le ha recordado: «Si cumples el confinamiento y lo hace bien puedes darle un beso en la coronilla».

Antes de despedirse, Rosa ha recordado a la audiencia lo importante que es mantener una dieta tradicional y variada. «Sobre la comida, tenemos que comer lo que comemos siempre, lo que nos enseñaron nuestras madres, nuestras abuelas. Las lentejas, la tortilla de patata, el potaje, las judías pintas, las ensaladas… Eso de primero y segundo, no. Todo a una vez», detallaba.

Se suma a los aplausos masivos a los sanitarios

En estos días de encierro, Rosa sale cada tarde al balcón de su casa a las ocho de la tarde. Se suma así a los aplausos masivos con los que millones de españoles quieren reconocer la labor de los profesionales de la sanidad.

También procura matar el tiempo haciendo las cosas que más le gustan, como cocinar o escuchar los grandes éxitos de quien fue su mejor amiga, ‘la más grande’. Hace unos días hizo reventar sus redes sociales al publicar un video en el que cantaba a dúo por bulerías con la Jurado. «Viendo videos caseros, os echo de menos. Rocío 1991″, escribía en su post, que rápidamente causó furor entre sus 156.000 seguidores en Instagram.