La empresaria una de las mejores amigas de la cordobesa, la ha apoyado públicamente y le ha enviado unas cariñosas palabras a través de su Instagram.


Dicen que la verdadera amistad se demuestra cuando surgen las adversidades. Es cuando la vida nos da un revés cuando los que nos quieren de verdad pueden demostrar lo que sienten por nosotros y recordarnos lo importantes que somos para ellos. Es lo que ha sucedido a Paloma Cuevas, la mujer de Enrique Ponce. Apenas 24 horas después de que la pareja confirmara mediante un comunicado que han iniciado ya el proceso de divorcio, la cordobesa está recibiendo numerosos mensajes de apoyo de sus seres queridos.

La primera en mostrar públicamente su incondicional afecto y arropar ante la opinión pública a Paloma Cuevas ha sido Fiona Ferrer. La empresaria experta en moda y comunicación ha querido romper una lanza a favor de su amiga ahora que atraviesa por uno de los momentos más delicados de su vida al poner punto y final a su relación con el torero después de 24 años de relación y dos hijas en común.

«Viendo la gran repercusión mediática que estamos teniendo en los últimos días, queremos manifestar que nos encontramos en trámites de separación de hecho«, comienza el escrito enviado por el matador y su aún esposa a los medios de comunicación. Ha sido una decisión muy meditada, tomada de mutuo acuerdo y desde el profundo cariño y respeto mutuo que nos tenemos y que hemos demostrado durante todo nuestro matrimonio. El único fin de hacerlo público es para proteger a nuestro entorno familiar y, en especial, a nuestras dos hijas menores de edad», añaden.

En su escrito, Ponce y Cuevas piden la máxima comprensión. Ambos se enfrentan a una situación dolorosa y agradecen de antemano la consideración de la prensa. «Solicitamos a todos los medios de comunicación el máximo respeto frente a nuestra decisión, y que cesen en la publicación de noticias falsas y difamatorias, que lo único que consiguen es provocar un daño irreparable a nuestras hijas, y agravar el menoscabo a nuestra imagen pública y reputación», indican.

Fiona Ferrer: «Mi Paloma. Sabia, prudente y con un corazón inmenso»

Ahora, Fiona Ferrer ha querido dejar constancia del vínculo que la une a Paloma Cuevas. Una gran amiga que fue testigo de su boda con Jaime Polanco, a quien dio el ‘sí, quiero’ en 2009. «La vida no nos quitará los grandes momentos y recuerdos. Hoy he rebuscado entre las fotos, ya que por estas fechas me gusta recordar a los que no están y entre otras me he encontrado esta preciosa foto de @palomacuevasofficial Es justo el momento en el que firmaba como testigo de mi boda hace ahora diez años», señala la empresaria en un emotivo post publicado en su cuenta de Instagram.

«Los amigos de verdad perduran en el tiempo, cuando firman lo hacen para siempre y los elegidos a que formen parte de nuestra vida tenemos que cuidarlos, quererlos y estar», señala. Sus palabras no dejan lugar a dudas: está más al lado que nunca de la andaluza. «Mi Paloma. Guapa por dentro y por fuera. Sabia, prudente y con un corazón inmenso. Me gusta admirar a las mujeres y sin duda aquí va un ejemplo de mujer que bien merece estar en este Instagram que no deja de ser un muro natural de una pequeña parte de nuestra vida y de aquellos que forman parte de ella», dice.

Ha puesto fin a su relación con Javier Fal-Conde

Para Fiona estos son días de nostalgia. Porque además de rebuscar en su álbum de fotos, hace poco ha vivido una ruptura. Después de dos años de relación sentimental, la catalana y el empresario Javier Fal-Conde han puesto fin a su relación. La pareja, que había guardado cuarentena por separado, tomaba esta decisión de mutuo acuerdo y de manera amistosa. Fal-Conde, de 50 años y descendiente de Manuel Fal-Conde, duque de Quintillo, Grande de España y jefe delegado del partido político carlista Comunión Tradicionalista, es promotor inmobiliario y vicecónsul honorario de México. Hasta el momento, ninguno de los dos se ha pronunciado sobre los motivos por los que han puesto punto y final a su historia de amor.

El pasado 20 de junio, Fiona Ferrer apoyaba a otra gran amiga, Ana Obregón, a quien pudo dar el pésame por la muerte de su hijo en el funeral de Aless Lequio. «De esto no se recupera nadie. Esto es muy duro», declaraba entonces, muy afectada.