Admirada por cientos de miles de personas, la joven a veces es criticada en las redes por sus controvertidas fotos. ¿Es algo que provoca o es fruto de la casualidad?


Marta López, la novia de Kiko Matamoros, tiene la habilidad de convertir en noticia gran parte de los contenidos que comparte en sus redes sociales. En la mayoría de sus posts, la ‘instagrammer’ suele ser criticada por los usuarios de las redes. Los principales motivos por los que sus publicaciones son sometidos a examen público son dos: su delgadez y su constante exhibición de su alto nivel de vida.

La joven, a la que siguen 167.000 seguidores, se ha quejado en varias ocasiones cuando ha recibido juicios negativos. La última vez que fue juzgada con dureza fue el pasado 15 de junio. La granadina compartía en su cuenta de Instagram lo que había comprado en su última jornada de ‘shopping’ en un conocido outlet de marcas exclusivas de la capital. Su flamante adquisición eran tres complementos valorados de firmas de lujo valorados en cerca de 1.000 euros, una cantidad que a algunos usuarios les ha parecido excesiva.

Las carísimas compras de Marta, a examen

marta lopez

En su publicación llegaba incluso a mostrar el importe detallado de las ‘gangas’ que se había llevado a casa. Uno de ellos era un cinturón de Versace que estaba rebajado «de 495 euros a 245 o 250». Otro, un monedero de Prada valorado en «900 o 800 euros» y que «creo que valen a 405». El tercero, unas sandalias de Chloe al módico precio de «247 euros». El hecho de mostrar artículos que no están al alcance de todos los bolsillos ha irritado a más de uno.

Lo cierto es que en posts anteriores Marta ha compartido adquisiciones mucho más económicas de empresas y firmas más populares. Algunas de ellas, incluso, han llevado el sello ‘made in China’, siempre asociado a artículos ‘low cost’. Como profesional de las redes sociales, Marta recomienda productos y servicios de muy diversa índole, pero siempre que ha hecho referencia a trapitos, complementos o cosméticos costosos es observada con lupa.

Su aspecto físico, en el centro de todas las miradas

Lo mismo le sucede con lo relacionado con su aspecto físico. Marta, tan aficionada al deporte y a tonificar sus músculos como su novio, es una experta en mostrar sus entrenamientos, sus tablas de ejercicios y sus sesiones de pesas. También es frecuente verla luciendo delicadas y sexies prendas de lencería. Pero cuando lo hace a veces peca de enseñar demasiado, quizás. Y eso tiene sus consecuencias: quienes la siguen enseguida enjuician cada detalle de sus fotografías. Una de sus últimas instantáneas provocaron un enorme revuelo por el aspecto de sis ingles. Algunos internautas las veían «ennegrecidas». Otros le aconsejaban no ingerir anabolizantes. Y más de uno volvía a recordarle su «extrema delgadez». Es precisamente en este punto en el que hay mas disparidad de opiniones sobre su anatomía.

Su aspecto físico, en el centro de todas las miradas

La novia de Kiko Matamoros ha hablado en varias ocasiones sobre la anorexia que padeció siendo adolescente. Una enfermedad que la llevó a pesar apenas 49 kilos y de la que salió con ayuda y tras un proceso de recuperación largo. Con su testimonio, la andaluza pretende ayudar a otros a superar la enfermedad que ella asegura haber vencido. No cabe duda de que su aspecto es saludable, pero aún hay quien duda de si su silueta, moldeada a golpe de retoques, bisturí y horas de gimnasio, corresponden a cánones ‘recomendables’. Muchos de sus ‘followers’ se preguntan si con sus instantáneas pretende generar polémica a caso hecho o si cuando esto sucede es, simplemente, fruto del azar.

¿Pretende Marta enardecer a las masas? ¿Cuando lo que publica no agrada a sus ‘followers’ es consecuencia de la casualidad? Quienes se dedican al noble y complejo oficio de las ‘social networks’ saben que nunca llueve a gusto de todos. Es imposible satisfacer los gustos de la mayoría y obtener ‘likes’ de manera masiva. Pero en este universo a veces cruel de las redes, contar con unas pequeñas dosis de desagrado o de comentarios adversos puede favorecer lo que, en definitiva, es el propósito de las plataformas digitales: ser visto, ser reconocido y que hablen de uno. Cuando Marta está en el centro de la polémica: ¿Se la encuentra o de alguna manera lo provoca? ¡Juzgad vosotros mismos!