La muerte de Xana, la pequeña de sus tres hijos, supuso un antes y un después en la vida del Seleccionador Nacional.


Hace un año, el mundo del deporte enmudecía por el fallecimiento de la hija de Luis Enrique. La pequeña Xana moría el 29 de agosto a los nueve años de cáncer óseo. Siempre discreto en cuestiones personales, el entrenador ha querido recordar el día con un sencillo detalle, que ha compartido a través de su cuenta de Twitter.

Una estrella arropada por dos corazones, este ha sido el emotivo mensaje del seleccionador nacional. Muchos amigos le han querido contestar con palabras de ánimo, entre ellos,  Carles Puyol, quien también utilizaba el emoticono de un corazón para decir a la familia que la quería.

La muerte de Xana, la pequeña de sus tres hijos, supuso un antes y un después en la vida del exfutbolista. «Nuestra hija Xana ha fallecido esta tarde a la edad de 9 años, después de luchar durante cinco intensos meses contra un osteosarcoma. Damos las gracias por todas las muestras de cariño recibidas durante estos meses y agradecemos la discreción y comprensión», afirmaba en su cuenta de Twitter el año pasado. La noticia llegaba tan solo dos meses después de que el seleccionador decidiera renunciar a su puesto para dedicarse por completo a su familia.

La estrella que guía su vida

«Te echaremos mucho de menos pero te recordaremos cada día de nuestras vidas con la esperanza de que en un futuro nos volveremos a encontrar. Serás la estrella que guíe a nuestra familia», concluyó entonces su mensaje de despedida. Esta vez también, ha hecho alusión a esa estrella que continúa siempre presente en su firmamento. El técnico, casado desde 1997 con Elena Cullel, es padre de otros dos hijos, Pacho y Sira.

Luis Enrique se ha volcado en el deporte para superar la pérdida y el pasado mes de noviembre regresaba al banquillo de la Selección Española. Durante una rueda de prensa, habló del momento vital que estaba atravesando con la muerte de su hija: «Uno nunca sabe cómo va a reaccionar dependiendo de las situaciones. En esto de la muerte es algo que todos hemos de afrontar, aunque no en el orden que me ha tocado a mí», confesaba.

Volvía a afrontar el reto de liderar la Roja en medio de diversas desavenencias con el que había sido su mano derecha, Roberto Moreno, quien ocupó su puesto durante los meses que se volcó en el cuidado de su pequeña. «Mi familia me respalda totalmente. Me siento muy orgulloso de la fortaleza y la entereza de todos ellos», dijo en su vuelta.

El entrenador se encuentra inmerso en la preparación de una nueva concentración de la Selección Nacional que el próximo jueves, 3 de septiembre, se enfrentará a Alemania y días después, el domingo 6, se medirá contra Ucrania. Se trata de dos amistosos que se iban a celebrar el pasado mes de marzo, pero que se vieron, inevitablemente, anulados por la crisis sanitaria del coronavirus.